Alguien creó 30 sitios web y más de 90 cuentas en redes sociales para la red de falsos noticieros pro-Delcy Rodríguez
«Hispan Online» no se limita a YouTube: también hay sitios web, cuentas de Instagram y Facebook. Los registros técnicos de los sitios web apuntan a QSocial, la misma empresa argentina que, según La Nación, produjo los videos de los falsos noticieros.
Sitios web falsos
Artículos en un mes
Visualizaciones
Detrás de la red de falsos noticieros en YouTube que difunden propaganda favorable a Delcy Rodríguez —la presidenta encargada de Venezuela—, existe una estructura digital oculta compuesta, además, por decenas de sitios web y cuentas en redes sociales. Es una red activa mucho más grande de lo que se creía inicialmente, que no ha dejado de publicar contenidos y que fue diseñada para distribuirlos como si provinieran de medios regionales independientes.
En dos entregas previas, Cazadores de Fake News le asignó el nombre «Hispan Online» a esta operación de influencia. La primera reveló parte de la red de canales de YouTube cuyos videos están apareciendo como anuncios publicitarios en las pantallas de los venezolanos y que intentan posicionar narrativas favorables a la administración de Rodríguez. La segunda confirmó que quienes narran noticias en estos videos no son periodistas, sino más de 20 actores que viven en Argentina y que fueron contratados por una agencia intermediaria. Los videos acumulan millones de visualizaciones.
Pero los venezolanos expuestos a los videos ignoran que la operación digital trasciende YouTube. Como parte de ella se crearon, además, al menos 30 sitios web que en apenas un mes publicaron más de 11.000 artículos. Cada sitio web tiene enlaces a cuentas de Instagram, Facebook y YouTube con el nombre de cada uno de los falsos noticieros.
Los registros de dominio de algunos de los sitios web de esta red identifican a QSocial, una empresa argentina de comunicación política, como titular de varias de esas páginas web. La Nación publicó una investigación que, por una vía independiente, apunta en la misma dirección.
Los canales de YouTube como punta del iceberg
Los videos de propaganda pautados con publicidad en YouTube llegaron a acumular millones de visitas, pero los 14 canales que los alojaban —los descubiertos inicialmente— distaban mucho de parecer noticieros reales. Casi ninguno mostraba información más allá del logotipo del falso noticiero y sus propios videos ni siquiera aparecían listados públicamente en la mayoría de los perfiles.
Algunos canales, sin embargo, agregaban descripciones cortas y, en ciertos casos, una dirección web. Así ocurrió con la dirección web colombiaactual.co, que aparecía en el canal «Colombia Actual», y con nacionargentina.info, en el de «Nación Argentina».
El monitoreo continuo del perfil de F. G. Medios S. A. —la empresa que pautó la publicidad de los videos en YouTube— en el Centro de Transparencia de Anuncios de Google llevó a listar, en total, 30 canales de YouTube distintos que publicaron por lo menos 90 videos y que superaron, en conjunto, los 47 millones y medio de visualizaciones. Siguiendo la lógica de las direcciones web, debían existir otros sitios asociados al resto de los canales y, haciendo un tanteo manual con cada uno de los 30 nombres, se hallaron 30 sitios web asociados.
En al menos cinco de estos sitios web aparecían incrustadas ventanas o listas de YouTube con los videos de los falsos periodistas que circulaban con pauta publicitaria.
Son instancias del mismo modelo replicado 30 veces y operadas por el mismo grupo de personas.
Los 30 dominios con fecha de registro conocida fueron creados en un período de apenas nueve días, entre el 17 y el 25 de febrero de 2026. Catorce de ellos se registraron el 20 de febrero. El patrón es consistente con el de los canales de YouTube, que comenzaron a crearse desde el 18 de febrero hasta aproximadamente el 1° de marzo. La concentración de fechas de creación es uno de los muchos indicadores técnicos de coordinación presentes en esta operación de influencia.
Los sitios comparten también una arquitectura técnica común. Todos funcionan sobre WordPress, utilizan servidores de Cloudflare, sus dominios fueron registrados por Dattatec o DonWeb, emplean temas de la familia Ansar y tienen instalado el mismo plugin Jetpack. Además, los artículos de todos los sitios son publicados por los mismos tres usuarios de WordPress: «administrador», «periodista 1» y «periodista 2».
No se trata de una red de sitios web construidos de forma independiente. Son instancias del mismo modelo replicado 30 veces y operadas por el mismo grupo de personas.
En total, la red suma más de 90 cuentas en redes sociales: 30 canales de YouTube, 32 cuentas de Instagram y 29 cuentas de Facebook. Al cierre de esta investigación, la mayoría tiene seguidores prácticamente nulos y actividad mínima, pero la infraestructura está construida y se actualiza regularmente.
Contenido sobre Venezuela sobresale en los sitios web
Producir más de 11.000 artículos en un mes habría sido inviable para un equipo modesto de redactores humanos.
Con 30 sitios web identificados y activos, el siguiente paso era determinar qué contenido estaban publicando. Revisarlos artículo por artículo de forma manual era inviable a esa escala.
Para hacerlo, Cazadores de Fake News desarrolló, con asistencia de inteligencia artificial generativa, un programa capaz de descargar automáticamente todos los artículos publicados en los 30 sitios, incluyendo sus textos completos y las imágenes asociadas a cada publicación. El resultado fue un inventario de 11.391 artículos publicados en la red de sitios en apenas un mes de operaciones.
Aunque la gran mayoría de los artículos publicados no tratan sobre Venezuela, sí concentra la mayor cantidad de contenidos cuando se agrupan según el país al que se refieren. Con 1.912 textos, Venezuela representa el país al que se refieren el 16,79% de las publicaciones, por encima de Brasil (14,30%), Colombia (8,83%), México (8,79%) y Argentina (8,12%). El resto cubre temas relacionados con otros países, que contribuyen a que cada portal parezca un medio regional con agenda propia.
Buena parte del contenido venezolano replica las mismas narrativas que difundían los falsos presentadores en los videos pautados como publicidad en YouTube: cobertura positiva sobre la gestión de Delcy Rodríguez y de su hermano Jorge Rodríguez, el presidente de la Asamblea Nacional venezolana; la aprobación de la Ley de Amnistía; la Ley de Hidrocarburos; notas sobre proyecciones económicas favorables y sobre el sector petrolero venezolano.
El programa también permitió identificar otro patrón. En varios sitios de la red aparecía publicado el mismo artículo con titulares distintos y redacciones adaptadas al supuesto país de origen de cada portal, pero con un núcleo narrativo casi idéntico. Se trata de un esquema de producción en serie: una misma nota base es reescrita con variaciones y distribuida en distintos portales para aparentar cobertura local independiente.
Un ejemplo es la cobertura de las «joint ventures» (o empresas mixtas) creadas entre Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y petroleras estadounidenses. Artículos publicados entre el 16 y el 17 de marzo en republicahoy.do, pulsonacional.mx y panoramabrasil.info repiten las mismas cifras exactas —250.000 barriles diarios, 22% de la producción nacional— pero con enfoques adaptados al supuesto país de cada sitio web. La versión dominicana añade párrafos sobre el impacto en los precios del combustible en el Caribe, la mexicana introduce referencias a la refinería de Dos Bocas y la Secretaría de Energía, y la brasileña menciona al Palácio do Planalto y oportunidades de inversión para Brasil.
Los tres textos comparten muletillas de transición repetidas mecánicamente entre versiones, como «en este contexto», «por otro lado» y «diante deste cenário» (en portugués), así como una estructura de secciones idéntica. La versión brasileña, además, contiene errores que sugieren una traducción automatizada desde el español, como «empresas americana» en lugar de «americanas» y la palabra «barriles» sin traducir al portugués.
Estos grupos de artículos fueron publicados a lo largo de varios días en varios de los falsos noticieros, pero poseen un factor común que permitió vincularlos. Aunque los titulares y los textos variaban, los artículos relacionados —publicados en sitios distintos— utilizaban exactamente las mismas fotografías destacadas.
El programa detectó estas coincidencias comparando las imágenes de los 11.391 artículos, lo que permitió identificar cientos de grupos de textos con el mismo patrón: una misma nota base, reescrita con variaciones por país y publicada en distintos portales, pero con la misma foto.
Es la primera vez que Cazadores de Fake News documenta indicios del posible uso de automatización o inteligencia artificial generativa para sostener una operación de influencia de esta magnitud dirigida a la audiencia venezolana. Producir más de 11.000 artículos en un mes, adaptados por país e idioma con variaciones de estilo y referencias locales incorporadas en cada versión, habría sido inviable para un equipo modesto de redactores humanos.
Hasta ahora, casi nadie ha visitado los sitios web de los falsos noticieros. Pero la infraestructura está activa, los artículos siguen publicándose y el contenido ya tiene la apariencia suficiente para que potenciales visitantes los confundan con cobertura periodística real.
El rastro de la empresa argentina QSocial
A pesar de que la operación se extiende a 30 sitios web, tres redes sociales y miles de artículos publicados en un mes, quienes registraron los dominios dejaron un rastro. En al menos cinco de ellos, la protección de privacidad no estaba activada: el nombre y el correo electrónico del titular quedaron expuestos en los registros públicos de internet.
En los registros de los tres dominios «.com» —brasilemdados24.com, ecuadorenanalisis.com y panamaestrategico.com— figura como titular «QSN Big Data», asociado al correo qsnbigdata@gmail.com.
Los dos dominios «.do» correspondientes a supuestos noticieros de República Dominicana —diariocaribedigital.do y republicahoy.do— fueron registrados el 20 de febrero a las 11:37 con 35 segundos de la mañana, hora argentina, en el mismo segundo exacto. En los registros de estos dos últimos aparece «QSocial» como organización registrante. Son dos denominaciones distintas que apuntan a un mismo ecosistema corporativo.
QSN Big Data y QSocial son denominaciones de una misma empresa argentina de comunicación política que ha operado bajo distintos nombres comerciales, entre ellos QSocialNow. Según una investigación publicada el 23 de marzo por La Nación, la firma —dirigida por el exgobernador kirchnerista de Chubut, Martín Buzzi— es la productora de los videos de los falsos noticieros. El diario reportó que los videos fueron grabados en las oficinas de la empresa, ubicadas en Cerrito 1294, Buenos Aires, donde los actores fueron convocados tras un casting realizado en sus casas.
La misma empresa tiene, además, un antecedente documentado dentro del ecosistema de propaganda venezolano. Tras las elecciones presidenciales de julio de 2024 produjo, bajo el nombre de QSocialNow, una encuesta que respaldaba la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de declarar ganador a Nicolás Maduro y que fue difundida por medios estatales y portales afines al gobierno venezolano, en un contexto en que todos los conteos independientes señalaban un fraude electoral.
Todos los dominios de la red fueron dados de alta a través de un mismo proveedor argentino, en el mismo periodo de días y usando los mismos servidores. Pero esta investigación no pudo determinar si los datos hallados en los registros de dominio fueron insertados por la propia QSocial o por un tercero.
Cazadores de Fake News y el portal de verificación argentino Chequeado contactaron a QSocial a través de sus canales públicos para solicitar su versión sobre los hallazgos de esta investigación. La empresa no había respondido al cierre de esta publicación.
Una operación sin precedentes en Venezuela
Aunque el director de QSocial, Martín Buzzi, negó su involucramiento ante La Nación, los registros técnicos de los dominios documentados en esta investigación y las fuentes consultadas por el diario argentino convergen en la misma empresa. Quién está detrás de la contratación de esta operación y cómo fue financiada son preguntas que no han podido ser respondidas todavía.
Tampoco se ha podido determinar si los miles de artículos sobre Argentina, México, Brasil y otros países son solo contenido de camuflaje en el marco de la campaña pro-Delcy Rodríguez o si la misma infraestructura está siendo utilizada simultáneamente para otras operaciones de influencia promovidas por los mismos operadores.
En Venezuela no se conocen antecedentes recientes de una operación de influencia de esta complejidad desplegada en tan poco tiempo.
Los videos de propaganda acumularon más de 47 millones y medio de visualizaciones antes de que Google, Meta o los mismos dueños de la red dieran de baja casi todos los canales de YouTube y quince de las cuentas de Instagram. Al cierre de esta publicación, todas las cuentas de Facebook y los 30 sitios web que forman parte de la operación siguen activos.
El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Cazadores de Fake News investiga cada caso mediante la búsqueda y el hallazgo de evidencias forenses digitales en fuentes abiertas. En algunos casos, se usan datos no disponibles en fuentes abiertas con el objetivo de reorientar las investigaciones o recolectar más evidencias.
Ver metodología


