El cierre de Venezuela News y la necesaria diferencia entre periodismo y propaganda [IPYS Venezuela]

Por : Instituto Prensa y Sociedad Venezuela (IPYS Venezuela)

El 18 de mayo de 2026, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) denunció el cierre repentino de Venezuela News y el despido de más de 100 trabajadores, notificados bajo el argumento de un “cierre temporal”. Aunque no existen elementos públicos que permitan establecer una relación directa entre ambos hechos, la medida coincidió con la segunda extradición de Alex Saab a Estados Unidos y un visible viraje en el discurso de altos voceros del chavismo sobre su figura.

El hecho adquiere particular relevancia porque Venezuela News no fue simplemente un portal alineado con el oficialismo. Lanzado en noviembre de 2021, el medio emergió en el contexto de la primera extradición de Alex Saab desde Cabo Verde y de la ofensiva comunicacional impulsada por el chavismo para presentarlo como víctima de una supuesta “guerra mediática” internacional. La dirección del portal estuvo a cargo de Pedro Carvajalino y Roi López Rivas, figuras vinculadas al movimiento “Free Alex Saab”. 

Una investigación de Cazadores de Fake News y la coalición C-Informa documentó que la plataforma fue promovida por operadores comunicacionales cercanos al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), presentadores de Venezolana de Televisión y activistas articulados alrededor de la defensa pública de Saab. Desde su lanzamiento, Venezuela News se presentó como un “medio independiente”, pero la coalición C-Informa lo catalogó como un “medio proxy”, una plataforma diseñada para aparentar autonomía mientras amplificaba narrativas gubernamentales mediante campañas digitales, seguidores inauténticos y estrategias de manipulación emocional en redes sociales.

El portal también fue señalado por su participación en campañas de estigmatización contra periodistas y medios independientes, especialmente contra el periodista Roberto Deniz, de Armando.info, a través de la coordinación de etiquetas y ataques digitales dirigidos a quienes investigaron la trama de corrupción asociada a Saab.

En paralelo al anuncio del cierre, el observatorio VE sin Filtro denunció que el portal había sido bloqueado por las principales operadoras de internet del país. Además, la cuenta oficial de Venezuela News en Instagram dejó de estar disponible.

La coincidencia entre el cierre del medio y el nuevo proceso judicial contra Saab obliga a leer este hecho más allá de una crisis laboral o empresarial. El caso refleja un momento de reacomodo dentro de estructuras de propaganda y comunicación política que durante años operaron como instrumentos de legitimación narrativa del chavismo. 

Para IPYS Venezuela, este caso ilumina una de las paradojas más persistentes del ecosistema mediático en el país. En los últimos años, medios críticos fueron cerrados, bloqueados o asfixiados económicamente, se consolidaron en paralelo plataformas digitales con respaldo político, amplificación artificial y estrategias coordinadas de propaganda. El cierre de Venezuela News revela la naturaleza de las estructuras mediáticas alineadas con el gobierno cuya sostenibilidad no depende de prácticas periodísticas transparentes, sino de coyunturas políticas, redes de influencia y mecanismos opacos de financiamiento.

El sistema de medios públicos erigido sobre el propósito oficialista de detentar una “hegemonía comunicacional” (como en 2007  lo admitió públicamente el para entonces ministro de Información y Comunicación Andrés Izarra) no se ha regido por los principios democráticos que orientan el periodismo. De hecho, la noción de hegemonía apunta al control del relato sobre el ejercicio del poder, lo cual es contrario al debate amplio, plural y sin riesgo de represalias que caracteriza al periodismo. Pretender el control absoluto de la conversación pública y aplicar sanciones, incluyendo la cárcel, a quienes  contravengan los intereses del oficialismo es un claro indicador de autoritarismo.

La censura como política de Estado se ejecutó en dos ámbitos simultáneamente: fortaleció el aparato propagandístico del gobierno y desmanteló los medios de comunicación privados. De tal modo que la oferta informativa permitida quedó limitada a los contenidos ofrecidos por el poder político.

La hegemonía comunicacional, sostenida durante años como política de Estado, también ha supuesto la cooptación progresiva de medios formalmente no estatales, pero alineados con el oficialismo. Este proceso alcanzó además a comunicadores y plataformas digitales convertidas en marcas informativas con capacidad de amplificación política. Aunque proyectan una apariencia de autonomía, muchas de estas estructuras operan como reproductoras de la narrativa gubernamental sin asumir prácticas básicas del periodismo, como el contraste y la verificación de los hechos. En los casos más extremos, incluso han participado en campañas de desinformación y estigmatización contra periodistas y medios independientes.

El cierre de Venezuela News en el contexto de la caída de Álex Saab podría ser una expresión del “nuevo momento político”, como se ha denominado la coyuntura posterior a la captura de Nicolás Maduro por autoridades estadounidenses, el 3 de enero de 2026. 

Lejos de un saneamiento del ecosistema mediático venezolano, la clausura de Venezuela News revela la inestabilidad de quienes, sin otro sustento que los fondos de actores políticos públicos y privados, se han puesto al servicio del gobierno; de los que dejaron de ser periodistas para convertirse en propagandistas.

El caso también expone una distorsión más profunda del espacio informativo. La proliferación de plataformas que combinan propaganda, desinformación y operaciones digitales coordinadas ha degradado el debate público erosionado la confianza en la información y acentuado dinámicas de polarización y estigmatización contra voces críticas. Venezuela News fue una expresión de un modelo comunicacional basado en el uso de formatos y recursos propios del periodismo para legitimar contenidos propagandísticos y estrategias de influencia política.

Metodología

Cazadores de Fake News investiga cada caso mediante la búsqueda y el hallazgo de evidencias forenses digitales en fuentes abiertas. En algunos casos, se usan datos no disponibles en fuentes abiertas con el objetivo de reorientar las investigaciones o recolectar más evidencias.

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