Las organizaciones firmantes del presente comunicado expresan su solidaridad con Funpaz (Fuerza, Unión, Justicia, Solidaridad y Paz) y con el defensor de derechos humanos Andrés Colmenarez ante la campaña de hostigamiento y descalificación de la que están siendo objeto como consecuencia de su trabajo de documentación y denuncia de violaciones de derechos humanos en el estado Lara.
(Caracas, 22.09.26). Las organizaciones de derechos humanos cumplen una función indispensable en
cualquier sociedad democrática: acompañan a las víctimas, documentan abusos, preservan información,
activan mecanismos de protección y exigen a las instituciones que investiguen y establezcan
responsabilidades. Por ello, las autoridades tienen la obligación de garantizar que defensores y
organizaciones puedan realizar esta labor sin amenazas, represalias, intimidación ni campañas de
estigmatización.
La denuncia pública forma parte de las herramientas históricas del movimiento de derechos humanos.
Cuando las instituciones encargadas de investigar no actúan de manera independiente y efectiva,
cuando las víctimas no encuentran respuestas y cuando las posibilidades de obtener justicia dentro del
país se encuentran cerradas o severamente restringidas, las organizaciones recurren a documentar,
visibilizar y señalar públicamente los hechos y a sus presuntos responsables.
Esta práctica, conocida internacionalmente como “naming and shaming”, busca romper el silencio
alrededor de los abusos, elevar el costo público de las violaciones, promover investigaciones y evitar su
repetición. No reemplaza la justicia ni constituye una condena judicial. Es, precisamente, una
herramienta utilizada cuando los mecanismos que deberían garantizar justicia no están funcionando
adecuadamente. La respuesta democrática frente a una denuncia de derechos humanos debe ser
investigar los hechos, garantizar el debido proceso y ofrecer respuestas institucionales, nunca intimidar o
desacreditar a quien denuncia.
Por ello resulta especialmente preocupante que quienes documentan y denuncian presuntas violaciones
sean convertidos en objeto de campañas personales de hostigamiento. Estas acciones no afectan
solamente a Andrés Colmenarez y a Funpaz. Pueden producir un efecto inhibidor sobre víctimas,
familiares, periodistas, activistas y otras organizaciones que evalúan los riesgos de hacer pública una
denuncia.
Una prueba para el momento que vive Venezuela
Estos hechos adquieren una importancia adicional por el momento en que ocurren. En los últimos meses
se ha intentado instalar, dentro y fuera del país, la percepción de que las prácticas de persecución,
intimidación y represalia contra quienes denuncian abusos pertenecen al pasado o han dejado de
constituir un problema relevante en Venezuela. La situación de Funpaz obliga a contrastar esa narrativa
con los hechos.
La existencia de algunos gestos de apertura o cambios en determinadas políticas no puede confundirse
con la existencia de garantías estructurales para el ejercicio de los derechos humanos. Una
transformación genuina debe poder verificarse, entre otros indicadores, en algo muy concreto: que una
víctima pueda denunciar, que una organización pueda documentar y que un defensor pueda identificar
responsabilidades sin temer represalias por hacerlo.
La normalización institucional de Venezuela no puede construirse sobre el silenciamiento de las
denuncias pendientes. Tampoco puede exigirse a las organizaciones de derechos humanos que
disminuyan su escrutinio para contribuir a una imagen de normalidad. Por el contrario, cuanto mayor sea
la aspiración de avanzar hacia una transición democrática y hacia la recuperación de las instituciones,
mayores deben ser las garantías para la crítica, la documentación independiente y la rendición de
cuentas.
Nuestras organizaciones expresan su respaldo al trabajo que realizan Funpaz, Andrés Colmenarez y las
organizaciones de derechos humanos del estado Lara, y recuerda que proteger a quienes defienden
derechos constituye una responsabilidad del Estado venezolano.
A la comunidad internacional
Ante el actual contexto venezolano, exhortamos a los gobiernos democráticos, organismos
internacionales y mecanismos internacionales de protección de derechos humanos a:
- Mantener el seguimiento sobre la situación de las personas defensoras y organizaciones de derechos
humanos en Venezuela, incluyendo los casos de hostigamiento y estigmatización que ocurran tanto
dentro como fuera de las plataformas digitales. - Incorporar la existencia de garantías para la defensa de derechos humanos como uno de los
indicadores para evaluar cualquier proceso de normalización institucional y democrática del país. - Escuchar directamente a víctimas y organizaciones independientes venezolanas y evitar que
decisiones políticas o diplomáticas se fundamenten exclusivamente en señales provenientes de las
autoridades. - Exigir investigaciones independientes y efectivas sobre las denuncias de violaciones de derechos
humanos, como condición necesaria para sustituir la denuncia pública por aquello que las víctimas
realmente necesitan: verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición. - Evitar que la búsqueda de interlocución política o normalización diplomática implique reducir el
escrutinio internacional sobre Venezuela mientras persistan prácticas de intimidación contra quienes
documentan y denuncian abusos.
Defender derechos humanos no puede seguir teniendo consecuencias para quien denuncia. Si
Venezuela está cambiando, una de las maneras de demostrarlo es que quienes exigen justicia puedan
hacerlo sin miedo.
Adhieren:
Acceso a la Justicia
Asociación Civil Chunikai
Caleidoscopio Humano
Catedra DDHH Ucla
Cazadores de Fake News
Conexion Segura y Libre
Equalia
Equipo de Defensores de Táchira (Edet)
Fundación Aguaclara
Fundación Iribarren Lucha
Laboratorio de Paz
Lateral lab
Movimiento SOMOS
Movimiento Vinotinto
Movimientos Unidos por el agua y los DDHH
Observatorio en Defensa de la Vida, Capitulo Venezuela (Odevida)
Observatorio Global de Comunicación y Democracia
Padres Organizados de Venezuela
ProboxVE
Red de DDHH de Lara
Red de DDHH en Accion
Voto Joven





