No es cierto que las grietas del cerro El Ávila provocadas por doblete sísmico alerten sobre un posible colapso o deslave similar al de Vargas de 1999

Evaluaciones geológicas no encontraron fallas estructurales causadas por el doblete sísmico sino grietas superficiales llamadas “golpes de cuchara”. Sí existe un monitoreo de posibles deslizamientos de tierras ante la llegada de El Niño que, en Venezuela, se manifiesta con una reducción de las precipitaciones.

Por: Jeanfreddy Gutiérrez

Cazadores de Fake News

En redes sociales circulan vídeos que muestran grietas y desprendimientos en las montañas del Parque Nacional Waraira Repano, conocido como cerro El Ávila, advirtiendo sobre una supuesta “alerta máxima” por la posibilidad de un evento similar al Deslave de Vargas de 1999, el cual sería causado por el impacto de las lluvias con la llegada de El Niño y las presuntas fallas estructurales de la montaña producidas por los constantes microsismos diarios, lo que estaría además evidenciado por el cierre “en las sombras” del Teleférico y el desalojo del Hotel Humboldt.

La investigación de Cazadores de Fake News encontró que la información es engañosa. Inparques y geólogos han explicado que mediante evaluaciones satelitales y sobrevuelos se determinó que las grietas son superficiales sin potencial de colapso de la montaña o de “partirla en dos” y las autoridades realizan monitoreos continuos por el riesgo de desprendimientos y aludes causados por las lluvias. Además, las precipitaciones se ven disminuidas y no aumentadas por el fenómeno climático de El Niño, al contrario de lo señalado por las publicaciones. 

Finalmente, el cierre del Humboldt y el del Teleférico fueron anunciados oficialmente con tres meses de separación entre sí, el primero por evaluaciones técnicas y el segundo por obras de remodelación, tras los daños causados por los sismos.

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Los vídeos virales que circulan en X, TikTok e Instagram provienen de una cuenta que publica regularmente teorías de conspiración sobre temas climáticos, de género, antivacunas, política de Estados Unidos, consejos sobre acondicionamiento físico y coaching. Algunos de sus contenidos han sido borrados o archivados por el usuario, o retirados por la red social, después de haber sido publicados. 

Siete de los vídeos relacionados con el tema que publicó obtuvieron entre 50 y 2 mil Me Gusta cada uno y fueron  replicados por diversas cuentas, obteniendo otros 30 mil Me gusta y más de 2 mil republicaciones. Algunos usuarios difundieron sus vídeos en X, alcanzando más de 300 mil visualizaciones y mil retuits en los posts más virales, mientras en TikTok tuvo decenas de distintas versiones, con una publicación viral logrando 36 mil me gusta, 4.900 guardados y 15.500 compartidos.

Entre el 28 de septiembre al 2 de octubre publicó vídeos a razón diaria advirtiendo, sin presentar evidencias,  que hay microsismos diarios en Galipán que estarían causando daños estructurales en la montaña, por lo que habría una alta posibilidad de deslave, que el usuario asegura que tendría consecuencias similares  al Vargas de 1999. 

Además de la falta de evidencias para sustentar sus contenidos, el usuario impulsa otras narrativas qué lo acercan al comportamiento de los teóricos de conspiración clásicos. Por ejemplo, algunos de sus  mensajes pasan de considerar que las autoridades podrían no conocer la situación a asegurar que están evadiendo la responsabilidad de evacuar la ciudad al desmentir la posibilidad de un evento de tal magnitud.

El 11 de julio de 2026 el Instituto Nacional de Parques (Inparques) publicó un comunicado señalando que una comisión técnica en conjunto con la Sociedad Venezolana de Geólogos “ratificó que el Parque Nacional Waraira Repano no sufrió daños estructurales ni colapsos tras los recientes sismos. Los deslizamientos detectados corresponden a desprendimientos superficiales de la capa vegetal, por lo que la carretera Cotiza-Galipán está despejada, aunque con acceso restringido de forma preventiva ante las réplicas”.

Posteriormente, el geólogo e ingeniero Feliciano de Santis, presidente de la Sociedad Venezolana de Geólogos, explicó en una serie de publicaciones en su perfil de X el 29 de septiembre que las grietas que se observan en El Ávila son conocidos como “golpes de cuchara”, los cuales de acuerdo al Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras de Colombia (Invemar), son una “forma de erosión masiva donde los desprendimientos son muy localizados y en los cuales se desploma una porción de la pendiente en forma semicircular de modo semejante a cuando se da un golpe con una cuchara sobre un montón de azúcar o arena”, lo que explica su nombre.

Así mismo, Di Santis aseguró que, usando imágenes de satélite enviadas por la ingeniera y geóloga Patricia Valera y un vuelo que él mismo realizó, pudo comprobar que se trataban de “procesos superficiales” a los que las “lluvias acumuladas con eventos de alta intensidad  podrían causar aludes torrenciales” similares a los que sucedieron en Vargas en 1999 estaría haciendo seguimiento de la situación, que recomendó debe ser observada.

Sin embargo, concluyó ratificando que El Ávila “no se está partiendo en dos ni se está requebrajando” (sic).

Tuits de Feliciano De Santis

Así mismo, el 1° de octubre de 2026 Di Santis reafirmó en entrevista en el programa De Noche de Globovisión que no hay posibilidad de colapso de El Ávila y que las grietas examinadas no tienen más de un metro de ancho. Así mismo, dijo sentirse “tranquilo” porque gracias a las obras de canalización de quebradas realizadas a partir del Deslave de Vargas de 1999 no es posible que se repita una tragedia similar, aunque advirtió que hay que hacer monitoreo de las lluvias de forma permanente, pero especialmente cuando las lluvias sobrepasan los 400 milímetros en una semana.

El Niño traerá menos lluvias a Caracas, no más

El Boletín de Precipitación de la Estación del Departamento de Hidrometeorología de la Universidad Central de Venezuela de septiembre de 2026, que mide la lluvia caída sobre el campus universitario en Caracas como referencia, informó que durante ese mes las lluvias acumuladas del mes en la capital fueron de tan sólo 34,9 milímetros. Esto llevó a los hidrometeorólogos a calificarlo como un mes “seco extremo” y el cuarto septiembre más seco desde hace 77 años, desde cuando hay registros pluviométricos. 

Así mismo, el documento predice que durante octubre es posible dos escenarios de precipitación, en ambos casos por debajo del promedio histórico para este mes, lo que hace improbable un escenario de lluvias torrenciales.

El primer escenario estimado es que en octubre caigan entre 110 y 135 milímetros de lluvia, pero consideran que esto es “poco probable”, mientras que el segundo, que califican de “más probable” es que llueva entre 65 y 90 milímetros. En ambos casos, octubre también será un mes “seco”. Sin embargo, añaden que ante el aumento de precipitaciones y días de lluvias con respecto a septiembre, “aumenta la probabilidad de los deslizamientos de suelos e inundaciones”.

Según este Boletín de la UCV, hasta el 30 de septiembre, durante 2026 han llovido 436 milímetros de lluvia. En contraste, durante el Deslave de Vargas, entre el 14 y el 16 de diciembre se registraron precipitaciones de hasta 911 milímetros de agua por metro cuadrado para un total de 1.814 milímetros durante las dos primeras semanas de diciembre. 

Esto es, más de 20 veces más que lo esperado para octubre de 2026 por los expertos de la UCV.

Boletín hidrmeteorológico de la UCV
Boletín de Lluvia del Departamento de Hidrometeorología de la Universidad Central de Venezuela al 30 de septiembre de 2026.

Estos escenarios de meses más secos que anteriores meses de septiembre y octubre se deben al fenómeno de El Niño – ENOS que, al contrario de lo difundido en los vídeos virales, se espera que se manifieste con fuertes sequías y aumento de temperaturas entre octubre y diciembre en Venezuela, de acuerdo a un artículo publicado por la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela (Acfiman) y un informe del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (Ciifen), citados por Efecto Cocuyo.

Microsismos diarios

Los sismos diarios de pequeña magnitud, entre 3 y 4 MW, son eventos corrientes que suceden de forma cotidiana en todo el mundo, como parte del movimiento de las placas tectónicas.

El Monitor de Sismos de Funvisis contabiliza 4.008 sismos menores a 4 MW durante 2026 y sólo tres mayores a 6 MW, que corresponden al doblete sísmico y a un tercero en Colombia, así como las más de mil réplicas. Un reporte de sismos entre el 18 y el 24 de septiembre registró 136 movimientos telúricos en Venezuela, todos menores a 4 MW.

Monitor de Sismos de Funvisis
Tres sismos de magnitud superior a 6 MW registra el Monitor de Sismos de Funvisis en 2026: el doblete sísmico de La Guaira (con epicentro en Yaracuy) y el que luego azotó a Colombia.

De forma similar, el Monitor de Funvisis arroja que durante los primeros 9 meses de 2025 se registraron 1.118 sismos de menos de 4 MW, otros 34 de entre 4 y 6 MW, y ninguno superior, por lo que aunque la cantidad es menor debito a la falta de réplicas por movimientos telúricos de alta magnitud, corroboran un promedio de más de 3 microsismos al día en Venezuela.

Monitor de Sismos de Funvisis
1.118 “microsismos” o movimientos telúricos de baja magnitud se registraron en Venezuela durante 2025.

Teleférico y Humboldt, cerrados desde hace semanas por razones diferentes

La cuenta de Instagram del Sistema Teleférico Warairarepano publicó el 18 de septiembre de 2026 un vídeo sobre inspección de las obras de remodelación por parte de la viceministra de Proyectos y Obras Turísticas, la arquitecta Claudia Domínguez y el presidente de Venezolana de Teleféricos C.A. (Ventel), el ingeniero Giber Ruíz.

Estas obras, para atender los daños causados por el doblete sísmico del 24 de junio, fueron anunciadas el 6 de septiembre de 2026 por la Ministra de Turismo, Daniella Cabello. 

Por otro lado, el Hotel Humboldt publicó en sus cuentas de Instagram, Facebook y Threads el 26 de junio de 2026, dos días después del doblete sísmico y tres meses antes que el comunicado del Teleférico, un comunicado en el que notifica la suspensión temporal de sus actividades mientras se hacen las evaluaciones técnicas sobre las instalaciones y las vías de acceso.

No es cierto que las grietas y deslizamientos registrados en El Ávila tras el doblete sísmico impliquen un peligro de colapso o de deslaves que puedan producir un evento similar al de Vargas en 1999 por la llegada de las lluvias aumentadas por El Niño. Aunque sí hay riesgos de deslizamientos causados por lluvias, las grietas son daños superficiales y comunes causados por la vibración sísmica pero sin daños estructurales en las montañas.

Además, las obras de canalizaciones realizadas en las quebradas después de 1999 y la reducción de las lluvias causadas por El Niño, hacen improbable en 2026 la reedición de lo sucedido en Vargas.

Metodología

Cazadores de Fake News investiga cada caso mediante la búsqueda y el hallazgo de evidencias forenses digitales en fuentes abiertas. En algunos casos, se usan datos no disponibles en fuentes abiertas con el objetivo de reorientar las investigaciones o recolectar más evidencias.

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