Investigaciones de medios y organizaciones internacionales corroboraron la veracidad tanto de la masacre como de las imágenes y vídeos que la documentan. La ONU explicó en 2025 a Rusia que se reserva la información completa de la investigación, incluyendo nombres de víctimas, por razones de confidencialidad y seguridad.
Por: Jeanfreddy Gutiérrez Torres
Cazadores de Fake News
A través de una publicación en el canal oficial de Telegram de la Embajada de Rusia en Venezuela, se difundió un fragmento del discurso que ofreció el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en el llamado IV Foro Internacional «Diálogo sobre Fakes 4.0» realizado el 22 de septiembre de 2026 en Moscú, en el que se refirió a la “escenificación del supuesto asesinato de civiles en Bucha, una localidad situada en las afueras de Kiev”. El canciller aseguró que volvió a solicitar al Secretario General de Naciones Unidas entregar una lista de presuntas víctimas, después de citar un informe que presuntamente identificó 70 nombres de soldados ucranianos de los que no encontró ninguna huella digital.
La investigación de Cazadores de Fake News encontró que esta información es falsa. Distintas investigaciones de organizaciones como Stop Fake, Reuters y Bellingcat, así como informes de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos han documentado el asesinato sumario de civiles en esta ciudad ucraniana a manos de fuerzas militares rusas. Sus identidades también han sido verificadas, aunque su totalidad corresponden a un parte de información reservada de una investigación en curso.
+56 9 2257 9962
Guárdalo y envíanos cualquier contenido que quieras verificar.
Lavrov también hizo referencia a un dictamen del Tribunal Público Internacional, titulado “Los herederos de Goebbels: la falsificación de los acontecimientos en Bucha y las escenificaciones sangrientas del régimen de Kiev”. el cual habría encontrado que 70 nombres de soldados ucranianos incluidos en monumentos memoriales en Ucrania sin “ningún rastro digital, algo prácticamente imposible en el mundo actual”.
En diciembre de 2022 la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos publicó un informe de 36 páginas que documentaba las ejecuciones extrajudiciales de civiles en distintas ciudades ucranianas en el contexto de la invasión militar rusa. Sobre Bucha el informe señaló que pudieron corroborar el asesinato de 73 civiles –54 hombres, 16 mujeres, dos niños y una niña–, mientras seguían examinando otras 105 asesinatos adicionales de 85 hombres, 11 mujeres y 9 adultos con sexo aún desconocido.
La Oficina detalla que al menos 14 civiles —10 hombres, 3 mujeres y una niña— fueron asesinados a tiros y quedaron en un tramo de 150 metros de la calle Jablonska, mientras que las fuerzas rusas mantuvieron el control de Bucha del 5 al 30 de marzo de 2022. Así mismo, una serie de investigaciones independientes confirmaron la veracidad de las imágenes y videos tomadas en la ciudad ucraniana, como una operación de ejecuciones extrajudiciales cometida por soldados rusos.
Al contrario de lo asegurado por Lavrov, quien dijo que la BBC había llegado allí tres días después de la retirada de las tropas rusas —el 30 de marzo— para reportar el hallazgo de presuntos cadáveres, Bellingcat, una organización especializada en investigación digital, encontró videos de cadáveres en las calles publicados el 1° de abril, días antes de la llegada de los medios internacionales.
Además de BBC, otros medios internacionales como Al Jazeera y The Guardian comprobaron de forma independiente la presencia de cadáveres en las calles de Bucha, mientras que un informe de investigadores de Human Right Watch, presentes en Bucha entre el 4 y el 10 de abril, confirmó la existencia de extensa evidencia de ejecuciones sumarias, desapariciones y torturas a civiles en la ciudad durante la ocupación militar rusa.
Por otro lado, las víctimas no son desconocidas. El diario The New York Times pudo comprobar la identidad, género y edad de 36 de las víctimas de Bucha. Así mismo, en una carta del 29 de julio de 2025, la Oficina de Asuntos Legales de la ONU respondió a una protesta formal de Rusia, que pedía la entrega de datos personales de las víctimas y otras evidencias de la investigación, como Lavrov repitió que le pidió a Guterres en septiembre de 2026.
La respuesta oficial justificó la negativa de divulgar esos materiales porque hacerlo vulneraría las obligaciones de confidencialidad de familiares y testigos, y podría comprometer la seguridad de las operaciones del organismo.
Desinformación y negación
Sobre la credibilidad del reclamo ruso, un análisis del The Centre for Information Resilience’s Eyes on Russia (El Centro para la Resiliencia de la Información Ojos en Rusia, en español), publicado también en abril de 2022, documentó cómo representantes rusos, embajadas y el sitio WarOnFakes intentaron desacreditar estas fuentes, mientras distribuyeron distintas desinformaciones. Estos contenidos difundidos por medios estatales fueron revisados por organizaciones de verificación. Stop Fake desmintió la falsa negativa de la ONU a investigar los hechos de Bucha, como ya había dicho Lavrov en 2025.
Maldita de España desmintió que un cadáver en Bucha moviera la mano y EFE Verifica comprobó que la masacre no fue un montaje ucraniano para acusar a Rusia “de un delito que no ha cometido”, como repitió Lavrov en septiembre de 2026.
Un ecosistema ruso para la propaganda
El discurso de Lavrov fue divulgado en un ecosistema de instituciones vinculadas al estado Ruso. El IV Foro Internacional «Diálogo sobre Fakes 4.0.”, un evento organizado por ANO Dialog Regions, creada en 2019 por el Departamento de Tecnologías de la Información del Kremlin y que opera bajo la supervisión de Vladimir Putin, aunque se presenta como independiente.
El evento además tuvo la participación de representantes de la Global Fact Checking Network (GFCN), co-fundada por ANO Dialog Regions en Moscú, y que se presenta como una red de lucha contra la desinformación. Sin embargo, de acuerdo a un reporte de los verificadores Maldito Bulo y la organización New Eurasian Strategies (NEST) Centre la red “en realidad funciona como una herramienta de propaganda”.
Maldito Bulo ya había informado que tras su fundación la GFCN aseguró agremiar a “periodistas que comparten los valores de sus promotores” —lo que contradice la metodología de no partidismo de la verificación independiente— mientras algunos de sus expertos son conocidos por haber difundido desinformación rusa.
Similar a estas organizaciones controladas por Rusia es el Tribunal Público Internacional citado por Lavrov como fuente del informe que afirma que hay falsas identidades de soldados ucranianos entre los nombres inscritos en los memoriales. Formalmente llamado “The International Public Tribunal on the Crimes of Ukrainian Neonazis” (Tribunal Público Internacional de los Crímenes de los Neonazis Ucranianos en español), carece de estatus legal o reconocimiento internacional, siendo una iniciativa bajo control estatal ruso. Su presidente, Maxim Grigoriev, fue sancionado por la Unión Europea por emprender acciones que pretendían legitimar la invasión rusa sobre Ucrania.
Es falso que los asesinatos en la ciudad ucraniana de Bucha fueron “escenificados” y que se desconocen las identidades de las víctimas. Investigaciones independientes con fuentes abiertas, imágenes satelitales y recorridos de medios y organizaciones internacionales confirmaron la veracidad de la evidencia sobre las ejecuciones extrajudiciales cometidas por fuerzas militares rusas en la ciudad ucraniana. Esta verificación incluye las identidades de las víctimas, aunque la totalidad de las mismas es información reservada por la ONU por razones de confidencialidad y seguridad.
Cazadores de Fake News investiga cada caso mediante la búsqueda y el hallazgo de evidencias forenses digitales en fuentes abiertas. En algunos casos, se usan datos no disponibles en fuentes abiertas con el objetivo de reorientar las investigaciones o recolectar más evidencias.
Ver metodología




