De acuerdo con declaraciones de Malavé, buscaba llamar la atención ante una crisis económica personal tras años de inactividad laboral y un proceso judicial que suma 15 años sin resolución.
El pasado 6 de febrero, en redes sociales se difundió un clip grabado en «Zona 7» Boleíta, un conocido centro de detención de presos políticos ubicado en el municipio Sucre de la Gran Caracas. En las imágenes, una mujer de cabello corto y rubio se acerca y abraza a Jorge Rodríguez, un gesto que dio lugar a señalamientos y rumores en su contra, sugiriendo que Malavé es infiltrada del oficialismo o que supuestamente es la madre de José Pérez Venta, un hombre que fue condenado en 2015 por homicidio y ha sido vinculado con sectores de la oposición.
Según declaraciones de la propia Malavé a Cazadores de Fake News, su acción no fue un gesto de afinidad política, sino una medida desesperada para «llamar la atención sobre su caso y pedir ayuda». Malavé aseguró que atraviesa una situación económica crítica tras haber perdido el autobús con el que trabajaba en una cooperativa de transporte en Guatire, lo que la ha mantenido sin empleo.
Malavé explicó que trabajó durante más de 30 años en esa cooperativa, donde afirma que tuvo que «pagar vacuna» hasta que finalmente le quitaron el autobús, dejándola sin su medio de subsistencia.
En el clip viral se observa que, mientras María Malavé abraza a Jorge Rodríguez, otra mujer es quien clama por la liberación de su hijo. Y en un fragmento siguiente del mismo video, se escucha a Malavé dando declaraciones sobre su caso, las cuales coinciden con parte de lo declarado a Cazadores.
Al ser consultada por la franela que aparece usando en el video —que tiene el logo del Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) y la frase “liberen a todos los presos políticos”— Malavé explicó que la recibió durante una vigilia frente al penal de El Rodeo. Según representantes de Clippve, dichas prendas fueron entregadas a familiares de detenidos, algunos de ellos desconocidos para la organización en ese momento.
Antecedentes de María Malavé
La situación de Malavé con la justicia venezolana no es reciente. Tras revisar expedientes digitales del Tribunal Supremo de Justicia y vLex —una plataforma que alberga información jurídica— se confirmó que tiene expedientes judiciales que datan desde 2010. En la actualidad uno de los juicios que la involucran sigue en curso.
Malavé, quien se identifica como «excarcelada», ha estado detenida en dos ocasiones. En 2023 estuvo bajo detención durante 9 días y, recientemente, en 2025, permaneció 2 días bajo custodia.
Su versión sostiene que estas detenciones son «represalias» por haber denunciado a una presunta banda delictiva vinculada a una estación de servicio en Guatire. Al respecto, Malavé afirma que actuó siguiendo las órdenes dadas por Nicolás Maduro en enero de 2022 para combatir las «mafias del combustible» y ha publicado denuncias sobre el caso desde julio de 2016. En TikTok también ha publicado videos relacionados desde marzo de 2024.
A raíz de la viralización del video en el que abraza a Jorge Rodríguez, surgió una polémica sobre la atención legal de Malavé, pues aseguró que la ONG Foro Penal le había cobrado por sus servicios. No obstante, Gonzalo Himiob, director de dicha organización, desmintió esta afirmación.
Himiob aclaró que el Foro Penal brinda atención gratuita exclusivamente a víctimas de persecución política. «Es absolutamente falso que el Foro Penal le haya cobrado», enfatizó, explicando que si un caso no cumple con las características de persecución política, la ONG simplemente no puede asumirlo.
A pesar de su aparición pública el 6 de febrero, Malavé confesó que hasta hace poco no se había atrevido a hablar en esos términos por temor a represalias de colectivos o del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), aunque varias de sus denuncias continúan publicadas en sus cuentas de X y TikTok.
Cazadores de Fake News investiga a detalle cada caso, mediante la búsqueda y el hallazgo de evidencias forenses digitales en fuentes abiertas. En algunos casos, se usan datos no disponibles en fuentes abiertas con el objetivo de reorientar las investigaciones o recolectar más evidencias.




