
Engañoso: ¿Un cuadro de Santander aparece en imagen de la primera comunión de Nicolás Maduro?
Una imagen alterada de Nicolás Maduro durante su primera comunión no prueba su nacionalidad colombiana; el cuadro de Santander fue añadido digitalmente

Una imagen alterada de Nicolás Maduro durante su primera comunión no prueba su nacionalidad colombiana; el cuadro de Santander fue añadido digitalmente

Las declaraciones fueron dadas durante un evento de la SIP en 2015, donde expresó admiración hacia la oposición venezolana en un contexto de intensa crisis política y social previo a las parlamentarias.

Esta semana, tres incidentes de desinformación en Venezuela resaltan cómo las manipulaciones de imágenes y el uso estratégico de símbolos en campañas contra figuras políticas opositoras son usadas para intentar influir en la percepción pública y desviar la atención de temas de interés público

Propagandistas utilizaron una imagen manipulada digitalmente para promover la falsa idea de que la líder opositora siente aversión hacia la gente

Pese a la intensa propaganda que sugiere que es un acto diplomático, esta oficina busca ayudar a corregir las deficiencias del sistema de administración de justicia venezolano que dieron pie a la investigación conocida como “Venezuela I”

Una encuesta citada por propagandistas fue hecha por una organización venezolana, relativamente nueva, que ha sido objeto de escrutinio por falta de transparencia en la recolección de datos para otras consultas

La cadena circula desde 2017 Bolivia Verifica ha desmentido estas afirmaciones, explicando que los dispositivos no se infectan solamente con leer un mensaje

La persistencia en atribuir la crisis —esta vez de medicamentos— a sanciones de EE. UU., evidencias digitales manipuladas y encuestas preelectorales de origen dudoso emergen como tácticas para distorsionar la realidad en Venezuela

El rumor de un colapso inminente en la línea de 765 Kva del Guri y un racionamiento eléctrico extendido ha circulado sin evidencia real desde septiembre de 2023

Desde el uso estratégico de “bots” humanos en Venezuela, pasando por una falsa norma sobre vigilancia estatal (que, al menos parcialmente, existe de facto), hasta la distorsión de eventos internacionales por medios aliados, revelan una red de influencias que moldea la percepción pública