Una misteriosa red de “criptobots” de X comentó en conversaciones políticas de siete países de América Latina.
Más de cien perfiles con biografías en turco han estado publicando respuestas a publicaciones en X desde 2023, interviniendo en conversaciones políticas de al menos siete países.
perfiles con biografías en turco
países de América Latina, al menos
actividad política en X al menos desde este año
En agosto de 2026 Cazadores de Fake News encontró una red de cuentas inauténticas que comentaron en publicaciones de X acerca de una serie de sobreseimientos irregulares de un grupo de personas relacionadas con el empresario Francisco Convit, el llamado “Clan Convit”. El caso está relacionado con la trama PDVSA Cripto, que representó la pérdida de miles de millones de dólares, a través de un esquema con el que se vendió petróleo venezolano sin ingresar los pagos al Estado venezolano.
La red de cuentas inauténticas en X que atacó a medios y cuentas que hicieron la cobertura sobre el caso del “Clan Convit”, fue identificada entonces como Criptobots-C. Esta reunía al menos 48 perfiles que publicaron 87 respuestas coordinadas contra El Pitazo, Transparencia Venezuela y el exfiscal Zair Mundaray entre el 13 y el 19 de agosto de 2026. Algunos de los mensajes fueron escritos de forma idéntica en objetivos distintos, un patrón que sugiere algún grado de automatización en su publicación.
La investigación llevó a revisar qué otras publicaciones en español habían recibido comentarios de esas mismas cuentas. La búsqueda permitió rastrear una red mucho más amplia, con más de 100 cuentas, que exhiben un comportamiento tipo bot y que son similares a las de la sub-red Criptobots-C. Poseen biografías, nombres y contenidos mayoritariamente en turco —y en otros idiomas— sobre criptomonedas, videojuegos, inteligencia artificial y, en algunos casos, contenido político de Estados Unidos con tendencia conservadora.
Además, varias de las cuentas que defendieron a las personas relacionadas con el caso Convit habían comentado antes en conversaciones electorales y judiciales de Argentina, Ecuador, Perú, Colombia y Guatemala, casi siempre respondiendo a publicaciones de medios, periodistas o políticos locales.
Aunque no es posible atribuir su acción a una persona u organización específica, a esta red ampliada la denominamos Criptobots-26. De ella se desprende Criptobots-C, que la subred que publicó comentarios relacionados con el caso Convit. En términos generales, los perfiles han participado en conversaciones políticas en X al menos desde 2023.
Aunque no es posible atribuir su acción a una persona u organización específica, a esta red ampliada la denominamos Criptobots-26. Cazadores de Fake News
Este artículo reconstruye parte de su historial de acción inauténtica en Venezuela, Argentina, Perú, Guatemala, Ecuador, Uruguay y Colombia, donde comentaron sobre la ayuda humanitaria tras el doblete sísmico, causas judiciales contra dirigentes opositores, campañas municipales y nombramientos de gobierno. En cada país respondieron de forma masiva a publicaciones ajenas, sin construir audiencia propia, y en varios casos apoyaron a un bando y atacaron al contrario, incluso desde una misma cuenta.
En Venezuela, replicaron decenas de mensajes idénticos
Antes de ser activadas para la campaña de ataque a medios y periodistas que hicieron cobertura sobre el sobreseimiento del “Clan Convit”, varias cuentas de la red Criptobots-26 ya habían publicado respuestas a publicaciones del senador republicano Rick Scott, del congresista Mario Díaz-Balart, de los medios New York Post y La Derecha Diario y el director de éste último, el periodista español Javier Negre.
El 29 de junio de 2026, el New York Post publicó en X el enlace a un artículo sobre la discusión entre Diosdado Cabello y un rescatista estadounidense en La Guaira, ocurrida después del doblete sísmico. En el texto que acompañaba al enlace se recordaba que había una recompensa de 25 millones de dólares por la captura de Cabello.
Al día siguiente, Rick Scott felicitó la labor del Comando Sur en Venezuela. En el mismo mensaje pidió que la ayuda humanitaria quedara bajo control de EE. UU. y que nada fuese administrado por Delcy Rodríguez o Diosdado Cabello, a quienes describió como personas en quienes no se puede confiar. Ese mismo día, el representante a la Cámara de Estados Unidos, Mario Díaz-Balart, recordó de nuevo la recompensa por Cabello y pidió su extradición.
Dos días después, el 1° de julio, La Derecha Radio publicó un video de Javier Negre dirigiendo preguntas a los damnificados del doblete sísmico de La Guaira, Venezuela. El video buscaba dejar claro que a Venezuela había llegado la ayuda humanitaria “de Milei, Bukele y Trump”, mientras intentaba descartar que hubiese sido bloqueada, a pesar de las múltiples denuncias sobre las dificultades de recepción y distribución de la ayuda humanitaria internacional.
Entre el 3 y el 5 de julio, todas estas publicaciones recibieron varias olas de respuestas, de forma masiva y extemporánea, de cuentas inauténticas de la red Criptobots-26 con entre 36 y 53 mensajes por publicación. Todas esas respuestas comparten una narrativa muy similar sobre la administración transparente y adecuada de la ayuda humanitaria en Venezuela. Dentro de cada ráfaga se repiten, además, entre 9 y 16 mensajes idénticos publicados con diferencias de segundos, lo que no solo apunta a que se trata de una acción coordinada sino que además, probablemente, posee algún grado de automatización.
Dentro de cada ráfaga se repiten, además, entre 9 y 16 mensajes idénticos publicados con diferencias de segundos, lo que no solo apunta a que se trata de una acción coordinada sino que además, probablemente, posee algún grado de automatización.
La repetición de mensajes idénticos que vincula las distintas olas de respuestas, fue más evidente al comparar la publicación de Scott con la de Díaz-Balart, donde se identificaron 16 mensajes con el mismo texto, como “Control ciudadano sobre recursos humanitarios: exigencia justa, demanda legítima”. Este mensaje también apareció bajo la publicación de La Derecha Radio.
Un total de cinco mensajes idénticos fueron usados como respuestas en todas las publicaciones en X sobre Venezuela de NY Post, La Derecha Radio, Scott y Díaz-Balart, en distintos días, incluido uno con un error ortográfico en la palabra “exigamos” en lugar de “exijamos”:
Exigamos que la solidaridad llegue íntegra y verificada.
Transparencia en recursos humanitarios: exigencia justa.
Corrupción humanitaria: castigo sistemático de los vulnerables.
Control sobre recursos humanitarios: obligación moral de vigilancia.
Defendamos la solidaridad internacional de ladrones.
El siguiente cuadro detalla la repetición de frases entre una publicación y otra.
En Ecuador comentaron a favor del gobierno de Noboa
Las cuentas de Criptobots-26 actuaron en una campaña dirigida al Ecuador que ocurrió meses antes y que involucró una capa de engaño adicional. En febrero de 2026 la red comentó también en publicaciones de medios de comunicación, con características de inautenticidad, que le dieron cobertura a investigaciones judiciales contra políticos opositores al gobierno de Daniel Noboa. En este caso, atacaron a los indiciados y apoyaron la difusión noticiosa de sus casos.
Los comentarios aparecieron en las publicaciones de cuentas de X de un grupo de supuestos medios y portales informativos como Vitalmente Ecuador, Punto Fama Ecuador, Enfoque Cierto, Huella Urbana Ecuador y Latido Crónico, así como Fuerza y Meta Ecuador (actualmente suspendida). Todas fueron creadas en 2025 y emulan la imagen y el formato de un medio de comunicación, aunque no enlazan a ninguna página web ni en su descripción ni en sus publicaciones en X. Entre marzo y mayo de 2026 dejaron de publicar contenidos y quedaron abandonadas.
Varias de las respuestas que la red publicó en esos perfiles también fueron borradas después, aunque no es posible determinar si lo hizo el operador de las cuentas, la plataforma o quien controla los falsos medios. Ese borrado selectivo tampoco permite saber cuántos mensajes llegaron a publicarse en total.
Durante su tiempo de vida estos falsos medios difundieron publicaciones sobre las investigaciones judiciales que involucran al exministro y excandidato presidencial correísta, Andrés Araúz, y a Aquiles Álvarez, alcalde de Guayaquil electo en 2023. Estos casos forman parte de las 10 causas judiciales en las que están involucrados miembros del correísmo, movimiento opositor al gobierno de Noboa.
Araúz fue declarado en incumplimiento de presentación periódica ante el tribunal en abril de 2026. Álvarez, por su parte, fue encarcelado tras recibir una condena de tres años de prisión en agosto de 2026, en el primero de tres casos judiciales que enfrenta por lavado de activos, delincuencia organizada y comercio irregular de combustibles. La sentencia le impidió inscribirse como candidato a la reelección en los comicios de noviembre de 2026.
Entre las respuestas a los falsos medios encontramos una cuenta de Criptobots-26 que comentó en varios de ellos para atacar al alcalde Álvarez el 25 de febrero de 2026. Ese perfil pasó los meses siguientes conversando en turco sobre fútbol, criptomonedas, trading e inteligencia artificial, y volvió a escribir en español en agosto de 2026, cuando comentó dos veces en contra del exfiscal venezolano Zair Mundaray, uno de los denunciantes del caso Convit. Esa reaparición fue la que hizo sospechar que las cuentas de la red habían sido utilizadas en varias operaciones sucesivas y no una sola.
Esa reaparición fue la que hizo sospechar que las cuentas de la red habían sido utilizadas en varias operaciones sucesivas y no una sola.
En Argentina, respuestas a políticos de bandos contrarios
Cuentas de la red Criptobots-26, en el contexto de Argentinadejaron respuestas en publicaciones de respaldo al exministro y excandidato presidencial peronista Sergio Massa y en críticas a Manuel Adorni, jefe de Gabinete de Ministros de Milei entre noviembre de 2025 y junio de 2026.
Uno de esos “criptobots” acompañó las críticas a Milei y aparece en decenas de publicaciones políticas argentinas a favor del peronismo kirchnerista. El mismo perfil arrastra un historial más largo, porque formó parte de un subgrupo que comentó en publicaciones del medio venezolano La Patilla en octubre de 2024, en apoyo a declaraciones del opositor Julio Borges.
Otro perfil que participó en una conversación sobre salud pública en Argentina, en tono de oposición al presidente Javier Milei, también formó parte del ataque al exfiscal venezolano y respaldó la cobertura favorable sobre el regreso de funcionarios de Alberto Fujimori al gobierno de su hija, Keiko Fujimori, en 2026.
En febrero de 2023, varias cuentas de los Criptobots–26 también comentaron en publicaciones en contra de la reelección del gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien meses después logró reelegirse por un amplio margen.
Entonces 35 perfiles —de nuevo con nombres, descripciones y contenidos mayoritariamente en turco— comentaron en publicaciones en X del legislador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Waldo Wolff y del periodista y locutor argentino Esteban “Pelado” Trebucq. Los Criptobots respondieron en todos los casos usando la etiqueta #FaltaMenos, que había usado el comunicador para desalentar el voto por Kicillof.
Los Criptobots respondieron en todos los casos usando la etiqueta #FaltaMenos, que había usado el comunicador para desalentar el voto por Kicillof.
La misma red, otras campañas en Perú, Guatemala y Colombia
De forma similar, el 14 de agosto de 2026 cuatro cuentas de Criptobots-26 comentaron positivamente una publicación en X de un medio peruano, difundida el 1° de agosto, sobre el nombramiento de Hugo Antonio Cornejo Valdivia como nuevo Director de la Dirección Nacional de Inteligencia por parte de la presidenta Keiko Fujimori. Cornejo Valdivia ya ocupó el mismo cargo durante el gobierno de Alberto Fujimori, padre de la mandataria, de quien también fue edecán.
Son, otra vez, perfiles de la misma red que ya habían intervenido en las conversaciones sobre Venezuela y Argentina.
Hay huellas de Criptobots-26 en Guatemala y Colombia. En ambos casos, varias de las cuentas publicaron contenidos en publicaciones políticas de posiciones contrarias dentro de un mismo país.
En ambos casos, varias de las cuentas publicaron contenidos en publicaciones políticas de posiciones contrarias dentro de un mismo país.
Por ejemplo, publicaron comentarios en julio de 2026 en contra de Ricardo Quiñónez Lemus, alcalde de la Ciudad de Guatemala desde 2018 y aspirante a la reelección. El mismo día, desde la misma cuenta, apoyaron a dos candidatos distintos a la alcaldía en distintas publicaciones que acusaban de corrupto a Quiñónez (1, 2). Se trata del mismo perfil que un mes después participó en el ataque de la subred Criptobots-C contra el exfiscal venezolano.
Varias cuentas de Criptobots-26 también escribieron comentarios contra políticos de derecha, como habían hecho en febrero de 2023. Por ejemplo, las cuentas que en 2026 apoyaron a Fujimori ya habían reaccionado hostilmente entonces a publicaciones de Wilson Ruiz Ojeda, quien fue ministro de Justicia del gobierno del presidente colombiano Iván Duque, delfín político de Álvaro Uribe y predecesor de Gustavo Petro.
La misma cuenta que rechazó al izquierdista Kicillof en Argentina en tres publicaciones distintas, atacó al exministro colombiano en la misma semana. Tres años después, en 2026, los Criptobots-26 atacaron a la representante a la Cámara del departamento de Córdoba, Saray Robayo Bachara y defendieron al abogado Jorge Eliécer Laverde, que días después fue electo como Contralor General de Colombia para el período 2026-2030 en el inicio del gobierno de Abelardo De La Espriella.
Más allá de la política, una red con usos cambiantes
Las cuentas de la red Criptobots-26 no solo comentan sobre política latinoamericana. Una misma cuenta que publicó comentarios en campañas en Perú, Argentina y Venezuela, acosó con ofensas sobre la vida privada de un analista de apuestas deportivas de Andorra y criticó a la Federación Boliviana de Fútbol, mientras que otro perfil que rechazó una decisión turística de un intendente en Uruguay en enero de 2026 y respaldó a la presidenta de la Junta de Extremadura en España, también alabó la labor del presidente del fútbol argentino tres semanas antes. En el ínterin siguió hablando en turco sobre criptomonedas, fútbol y videojuegos.
Este patrón de comentarios no políticos o insultos personales puede dar la impresión de que las cuentas son operadas por usuarios reales, debido a que interrumpen la línea política de las campañas que impulsan. Sin embargo, en ocasiones las redes de cuentas inauténticas recurren al llamado “spamuflaje”, comentarios de relleno que publican para camuflar su actividad o la propaganda encubierta que difunden, haciéndose pasar por usuarios legítimos.
Los ejemplos anteriormente mencionados no cubren todas las publicaciones ni todas las cuentas que han sido objetivos de la red, ni pueden incluir aquellas que han sido borradas o cerradas. Aun así, demuestra cómo una misma red de cuentas inauténticas ha intervenido en conversaciones políticas de Latinoamérica, aunque en varios países apoyó a un bando y atacó al contrario desde las mismas cuentas.
Ese comportamiento es compatible con el uso de un servicio en línea de interacciones, como los llamados paneles SMM, que venden respuestas y seguidores a partir de cuentas recicladas o compradas. Sin embargo, esta no es la única explicación posible, y los datos disponibles no permiten establecer quién opera las cuentas ni si cada ráfaga responde a un cliente distinto o al mismo operador.
Tampoco es posible asumir que la cuenta que recibe las respuestas inauténticas está relacionada con quien contrató la campaña de respuestas, o con el dueño de las cuentas. Estas campañas pueden provenir de un tercero sin vínculo con la cuenta objetivo, alguien que simplemente se beneficia de la campaña, o incluso de un adversario que busca atribuirle la operación, como en los casos de bandera falsa que Cazadores de Fake News ha documentado antes.
Cazadores de Fake News investiga cada caso mediante la búsqueda y el hallazgo de evidencias forenses digitales en fuentes abiertas. En algunos casos, se usan datos no disponibles en fuentes abiertas con el objetivo de reorientar las investigaciones o recolectar más evidencias.
Ver metodología



