Antes de acusar a Machado de tener un “enjambre”, el chavismo usó el mismo término para referirse a sus propios equipos de propaganda
Diosdado Cabello acusa a María Corina Machado, sin mostrar pruebas, de dirigir un “enjambre” de periodistas e influencers. Pero él usaba esa misma palabra desde 2019 para explicar cómo debía organizarse la militancia del PSUV y, desde 2020, el gobierno de Maduro la usó para referirse a varios grupos que impulsaron campañas coordinadas.
de video revisadas
que llaman “enjambre” a equipos de propaganda gubernamental
sonó “enjambre” como acusación en El Mazo en tres meses, sin una prueba
Diosdado Cabello le explicó a la militancia del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en Cojedes, el 5 de abril de 2019, cómo convertir su estructura de base en una red interna de grupos de WhatsApp para que un mensaje de la dirección nacional llegara en cascada hasta los patrulleros. Lo llamó “la técnica de enjambre”.
Siete años después, Cabello acusa a María Corina Machado de dirigir un “enjambre comunicacional” de periodistas e influencers pagados. Desde el 15 de julio de 2026, cuando leyó al aire la carta de un informante anónimo con esa expresión, la palabra sonó al menos 87 veces en tres meses con ese sentido en Con El Mazo Dando, su programa de televisión. Más de la mitad de las menciones apareció en cartas similares, aunque Cabello no mostró pruebas de ningún pago, el nombre de alguna cuenta inauténtica o de algún patrón de coordinación comprobable.
El propio oficialismo, en cambio, dejó en videos, documentos y hasta notas de voz la prueba de que se refirió desde 2020 con el nombre “enjambre” a algunos de los equipos que organizó para amplificar sus campañas de propaganda y desinformación, desde el “enjambre comunicacional de la juventud” que Nicolás Maduro avaló en 2020 hasta varios de los grupos a los que el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información (Mippci) repartía etiquetas y líneas discursivas en 2024 y 2025.
Para seguir el rastro de la palabra, Cazadores de Fake News la buscó en casi 9.000 horas de video de actos oficiales de Con El Mazo Dando y del canal de Vente Venezuela, el partido de María Corina Machado, y en los mensajes, documentos y notas de voz a los que tuvo acceso del Siscom, la aplicación de mensajería interna con la que el ministerio coordinó su propaganda entre 2024 y 2025.
El enjambre en Caracas de la JPSUV
El acto de Cojedes en abril de 2019 es el registro más antiguo de la palabra “enjambre” en boca de Diosdado Cabello que encontró esta investigación. Cabello venía de quejarse de las etiquetas que la oposición movía en redes y, a la media hora de su discurso, al hablar de los grupos de WhatsApp con los que se organiza el PSUV, dijo: “Hay una técnica que se llama la técnica de enjambre, ¿han escuchado hablar de eso?”.
En su ejemplo, explicaba cómo un mensaje bajaba de la dirección nacional a los 262 grupos de las Unidades de Batalla Hugo Chávez (UBCh) y a sus patrulleros, donde cada quien “garantiza que llega a 5 y esos 5 garanticen a 5 más (…) en una cascada y organizado”, de forma que la información enviada por el partido se distribuya de forma correcta y oportuna a toda su estructura, “para tomar decisiones”.
La misma lógica de grupos de WhatsApp reapareció al año siguiente en la Juventud del partido. En agosto de 2020, Rodbexa Poleo, dirigente de la Juventud del Partido Socialista Unido de Venezuela (JPSUV), presentó en una videoconferencia con Maduro y Cabello las propuestas de la Juventud para las parlamentarias. Para “la comunicación y la agitación del voto” habló de campañas “creativas” y “dinámicas” en redes sociales y poco después describió el proyecto “el enjambre en Caracas”, basado en grupos de WhatsApp con mensajes segmentados por sectores y territorios. Según Poleo, esta estructura ya funcionaba en Caracas y entonces existía la meta de extenderla a todo el país.
Un mes después, el 11 de septiembre, Maduro se quejó de que los medios “bombardean el mundo” mintiendo al decir que Venezuela está destruida y pidió a la Juventud “contrabombardear con la verdad”. Afirmó, sin mostrar pruebas, que había “mil contratados” en el exterior en contra de la revolución bolivariana a los que alguien supuestamente les pagaba. Poleo, quien también estaba presente en el evento, retomó la idea de agosto y le respondió: “Presidente, se la tenemos: el enjambre comunicacional de la juventud”, una red que, según describió, usaba Telegram, Twitter, WhatsApp, Facebook, murales, radio y televisión, con grupos de WhatsApp segmentados por territorios y sectores y una “sala situacional” que daba retroalimentación en tiempo real.
“Así es, el enjambre comunicacional”, contestó Maduro, que anunció la creación de una escuela de comunicación para la Juventud. “Todos ustedes se tienen que convertir en influencers, en youtubers (…) Es una orden que les doy”, dijo.
Guerrillas, enjambres y campañas encubiertas
Lo que en 2019 y 2020 se había anunciado abiertamente como una red de grupos de WhatsApp de comunicación partidista, ya en 2024 operaba como una estrategia de amplificación de propaganda digital con un ministerio detrás, con horarios, órdenes y miles de destinatarios.
El Siscom, el servicio de mensajería interno —una especie de “WhatsApp chavista”— lanzado en marzo de ese año y organizada en unos 600 grupos, había comenzado a usarse para diseminar etiquetas, horarios y líneas discursivas entre alcaldías, gobernaciones, ministerios y movimientos sociales alineados con el oficialismo. Entre ellos contaba con 233 grupos de las brigadas de Agitación, Propaganda y Comunicación (APC) del PSUV.
En una nota de voz del 13 de mayo de 2024, Johannyl Rodríguez, viceministro de Comunicación e Información bajo el entonces ministro Freddy Ñáñez, pidió destacar los mensajes de Maduro “en las redes sociales de los diferentes enjambres”. Otra directriz del 20 de julio con la que se intentó defender a la empresa de transporte Ridery, a la que usuarios llamaban a boicotear porque dos días antes su fundador había llevado a Maduro en su vehículo, instruyó “mostrar apoyo desde las cuentas de enjambre y guerrilla” a la empresa, y condenar los ataques desde las “cuentas oficiales”, es decir, cuentas identificadas con el gobierno, como las de ministerios, alcaldías y gobernaciones.
El mismo reparto de mensajes en redes sociales entre cuentas oficiales y no oficiales sirvió semanas después para una campaña de difamación digital contra el candidato opositor Edmundo González Urrutia. Poco antes de la presentación de la orden de captura del 2 de septiembre de 2024, el viceministro escribió en un mensaje del Siscom: “Por cuentas oficiales, de guerrilla, de enjambres vamos con la etiqueta #CárcelParaEdmundoYLaSayona”. “La Sayona” es un término utilizado de manera peyorativa para deshumanizar y atacar a María Corina Machado.
Johannyl Rodríguez, exviceministro de Comunicación e Información
Enjambres para amplificar diferentes vocerías
El 6 de enero de 2025, el viceministro Rodríguez avisó en una nota de voz a los grupos del Siscom que las líneas del día provenían “de diferentes vocerías, como es el caso del ministro Diosdado Cabello y el ministro Padrino López” y que también debían ser compartidas “por vías oficiales, por vías no oficiales, aliadas, enjambres”. La cadena que había defendido a una empresa y atacado a un candidato amplificaba ahora las líneas del propio Cabello. Precisamente ese mismo día circuló por los grupos, como “nota para máxima difusión”, su balance sobre 2024.
Dos meses después, un manual atribuido a Nicolás Maduro llamado “Calles, redes, medios, paredes y radio bemba”, definió en su glosario al término “enjambre” como una organización descentralizada que funciona como una red en la que cada integrante aporta a “la construcción de una narrativa propia”. Era el primer documento atribuido a Maduro con esa palabra entre los que encontró esta investigación.
El mismo texto ordena activar “los enjambres en plataformas y redes sociales”, promover el “enjambre digital como forma de batalla” que responda a “una dirección, unos objetivos y unas acciones concretas”, valiéndose del Siscom, entre otras plataformas, para coordinarlos.
En un taller público de marzo de 2025, Ñáñez situó el origen de los enjambres del oficialismo en 2017, antes de los registros más antiguos de la palabra en boca del oficialismo que encontró esta investigación. Según él, ese año las guerrillas comunicacionales enfrentaron lo que llamó una embestida digital durante las “guarimbas”, y desde entonces “se organizaron todos los enjambres y guerrillas” que en ese momento estaban activas, cada uno con sus propios métodos, en las distintas plataformas.
En ese esquema, la “guerrilla comunicacional” era el nombre amplio de los grupos de choque digitales conformados por militantes y simpatizantes del chavismo, y “enjambre” designaba de manera informal a algunos de sus equipos en redes. Uno de los más estudiados, que impulsó campañas de propaganda, desinformación y ataques a periodistas, fue el de los tuiteros articulados alrededor del Movimiento Free Alex Saab, al que el propio Ñáñez llamó “enjambre” en ese mismo taller.
Lo que enseñó Chávez y lo que realmente dijo María Corina
El 8 de mayo de 2024, cuando Cabello elogió en su programa la Universidad Internacional de las Comunicaciones (Lauicom), una de las academias de comunicación y propaganda del chavismo, contó que el expresidente Hugo Chávez le preguntó en 2002 o 2003 qué sabía sobre “la teoría del enjambre” y lo puso a estudiarla.
De acuerdo a Cabello, Chávez le dijo que había que desarrollar una red en la que todos sus integrantes se enteren y reaccionen de inmediato. También de acuerdo a Cabello, el chavismo puso en práctica esa idea el 30 de abril de 2019, el día del alzamiento militar en La Carlota, cuando bastaron 22 llamadas a los jefes parroquiales del partido en Caracas y “en 10 minutos el palacio estaba rodeado”.
Machado también usa la palabra, pero con otro sentido. En septiembre de 2024 llamó “estrategia del enjambre” a la fase de protestas posterior a la elección presidencial, que según ella no eran “enormes concentraciones convocadas con anticipación”, sino “una estructura descentralizada coordinada” de más de 69.000 Comanditos, la estructura electoral de su campaña.
“Nos toca ahora reorganizar mejor nuestras fuerzas. ¿Cómo? En enjambres”, dijo en un video que publicó en X el 26 de septiembre de 2024, junto a instrucciones para reunirse con los Comanditos, leer los resultados del 28 de julio y subir fotos a las redes con las etiquetas #YoMeSumo y #VzlaLibre. En octubre de 2026, al regresar al país, volvió a usarla para los voluntarios que sucedieron a los Comanditos, “su gran enjambre ciudadano”.
En ninguno de esos mensajes la palabra se refiere a cuentas ni a influencers pagados, sino a sus propios seguidores y a la estructura de voluntarios que convoca con su nombre.
De la burla a la acusación
A pesar del uso que le dio Machado al término “enjambre” desde 2024, Cabello reprodujo su video el 2 de octubre de 2024, pero manipulando su sentido. Lo que en mayo él mismo había presentado como un método de organización comunicacional del PSUV atribuido a Chávez se convirtió en burla contra el supuesto “fracaso del enjambre” de la campaña opositora.
El 15 de julio de 2026 la burla pasó a ser acusación y desde entonces el programa ha repetido la narrativa aprovechando voces ajenas. Una semana después, el periodista español Javier Negre anunció acciones legales contra el “equipo digital” de Machado, que según él lo atacaba en redes porque se negó a seguir la línea de la dirigente. En Con El Mazo Dando se presentó esa denuncia como una supuesta prueba de que Machado y su jefa de prensa “lideran el enjambre” de un supuesto grupo de influencers a sueldo.
El 16 de octubre, Dinorah Figuera, que encabeza la delegación opositora de los diputados de 2015 en la mesa de diálogo, respondió a las críticas que esa negociación recibe en redes con el argumento de que esas plataformas no representan el interés del pueblo. “Ustedes pueden tener enjambre”, dijo, sin nombrar a nadie, para admitir que aunque puede haber gente organizada para desdibujar un liderazgo, considera que los venezolanos están en un proceso de reencuentro.
Cinco días después, Cabello encadenó el clip de Figuera con el video de Machado de 2024 y sumó otras críticas de comentaristas de YouTube y cartas de informantes anónimos. Ninguna de esas voces mostró un pago, el nombre de una cuenta inauténtica o un documento que pruebe que Machado, o su equipo, dirigen un “enjambre” comunicacional.
Redes coordinadas específicas que hacen daño
Que la estructura electoral del PSUV, como la red de WhatsApp de Cojedes, o los Comanditos de la oposición organicen a sus militantes para difundir mensajes políticos es una técnica legítima y aceptable de campaña, aunque figure en los catálogos de operaciones de influencia. Según los tres criterios del Carnegie Endowment for International Peace, esa técnica se vuelve inaceptable cuando oculta quién la impulsa o la financia, difunde contenido falso o engañoso o llama a la violencia o al odio contra otros.
Las redes al servicio del oficialismo cruzaron esas tres líneas y están documentadas con evidencia técnica desde 2019. Los Tuiteros de la Patria cobraban bonos por el Sistema Patria, el enjambre del Movimiento Free Alex Saab atacó en repetidas ocasiones a los periodistas de Armando.info y por el Siscom circularon un meme difamatorio que Maduro presentó después como viral y espontáneo, además de una directriz de apoyo a la empresa Ridery “desde las cuentas de enjambre”, entre muchos otros ejemplos. Esos mismos mensajes muestran que el Mippci daba las órdenes a centenares de grupos con miles de usuarios, que reunían no sólo a militantes sino también a empleados públicos.
Por el contrario, la existencia del “enjambre” que Diosdado Cabello atribuye a María Corina Machado no ha sido demostrada. En su programa exhibe a periodistas y comentaristas que opinan a favor de Machado, y las supuestas pruebas de bots o “enjambres” a su favor han resultado ser bulos, como el de la “granja de celulares” que en realidad era una exposición de arte en China o el del hardware gestor de su “enjambre de bots”, que fue diseminado por redes de desinformación ya conocidas. Hasta ahora nadie ha mostrado con un análisis técnico que exista una red coordinada a su servicio.
Lo que sí está documentado es que Machado usa el término “enjambre” desde hace años para hablar de organización ciudadana y que la primera vez que esta investigación la encontró usándolo, la idea ni siquiera era suya. El 4 de septiembre de 2018, en “Contigo”, su antiguo programa en RCR 750, dos invitados compararon a los ciudadanos organizados con hormigas que, al coordinarse, vencen a animales mucho más grandes, y llamaron a esa idea con un término militar, el “enjambre”.
Machado la repitió en el mismo programa para describir una reunión en Maracaibo a la que esperaba entre 10 y 15 personas y llegaron unas 150, cuyo éxito atribuyó a esa “teoría de enjambre, de articulación”. Siete meses después, en abril de 2019, Cabello llamó “técnica de enjambre” a su propia red interna de WhatsApp en Cojedes.
En 2024 Machado retomó el término con idéntico sentido, como una estrategia para organizar a los Comanditos. Cabello, en cambio, ya no habla de los enjambres que amplificaron sus propias líneas. Ahora acusa a Machado de dirigir un “enjambre” de influencers pagados cuya existencia continúa sin probar.
Nota metodológica
Cazadores de Fake News buscó todas las formas de “enjambre” en las transcripciones de 513 emisiones de Con El Mazo Dando (2014 al 21 de octubre de 2026, unas 2.000 horas), de 11.776 videos del canal de YouTube de Luigino Bracci, que reúne actos de gobierno y discursos de Maduro, Cabello y Delcy Rodríguez (febrero de 2015 a octubre de 2026, unas 6.580 horas), y de 1.328 videos del canal de Vente Venezuela (noviembre de 2012 a octubre de 2026, unas 320 horas). Cada mención se clasificó a mano según su sentido y, como las transcripciones no identifican quién habla, cada cita tuvo que ser cotejada con el audio.
Del Siscom se revisaron un registro de más de mil mensajes enviados entre 2024 y 2025, más de un centenar de notas de voz transcritas, capturas de pantalla, documentos y la grabación de un taller virtual del Mippci de noviembre de 2025. Siete de esas piezas usan “enjambre” para nombrar la red propia. En el canal de Vente Venezuela la palabra aparece una sola vez, el 28 de octubre de 2026. En X aparece en dos mensajes de Machado, ambos de septiembre de 2024, y en tres de la cuenta de Vente Venezuela, de 2018, 2019 y 2024.
Cazadores de Fake News investiga cada caso mediante la búsqueda y el hallazgo de evidencias forenses digitales en fuentes abiertas. En algunos casos, se usan datos no disponibles en fuentes abiertas con el objetivo de reorientar las investigaciones o recolectar más evidencias.
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