Una señal de calor alimentó horas de cobertura en vivo sobre posibles sobrevivientes, hasta que la posibilidad fue descartada. El gobierno usó ese desenlace para acusar a la prensa independiente de desinformar.
Por Jeanfreddy Gutiérrez Torres para Cazadores de Fake News.
En la noche del 23 de julio la cuenta de Instagram del programa Con el Mazo Dando publicó un video en el que se acusa a los medios de comunicación de crear caos y violencia que habrían entorpecido las labores del posible hallazgo de personas con vida en la Torre G de la OPPPE 26 de Caraballeda. El video mostraba imágenes de la cobertura en caliente hecha por Seir Contreras, así como pantallazos de medios que reseñaron sus transmisiones.
El video fue difundido apenas horas después de que un desmentido oficial de Protección Civil calificó las informaciones sobre “presuntos rescates de sobrevivientes” como “falsos”. Al día siguiente, medios estatales como Venezolana de Televisión y Telesur atacaron a Contreras, acusándolo de difundir “fake news”, al igual que las cuentas de otros comunicadores y medios cercanos al oficialismo.
La secuencia de lo acontecido esa madrugada, sin embargo, demuestra que el caso está más relacionado con la rápida viralización de una información no confirmada que de la fabricación de desinformación malintencionada. Una detección de emisiones de calor bajo los escombros activó el protocolo de búsqueda de rescatistas y, al mismo tiempo, dio inicio a una cobertura en vivo que la trató mayormente como una posibilidad, basada en testimonios creíbles.
Con el pasar de las horas, los propios equipos de búsqueda descartaron señales de vida y se publicó un comunicado oficial, aunque mucho después de haber finalizado el confuso episodio. Sobre ese cierre tardío se construyó la acusación que recae contra quienes hicieron la cobertura, pero especialmente contra Contreras, omitiendo profundizar en los reportes realizados por otras personas que estuvieron presentes en el lugar y los intentos de búsqueda que sí ocurrieron durante esa madrugada.
La madrugada del 23 de julio
Todo empezó con la detección de calor debajo de los escombros de la torre OPPPE 26 en Caribe, Caraballeda, estado La Guaira. La señal, de 30 °C podría ser “indicios de vida”, lo que requería confirmación, así como un protocolo de rescate de atención inmediata. De acuerdo con el rescatista mexicano Carlos Cienfuegos, esto podría tratarse tanto de personas con vida, como de pequeños animales —”como un gato”— o incluso de reacciones bioquímicas por cuerpos en descomposición, como le explicó a Hernani Canelón.
Durante la madrugada del 23 de julio, miles de personas siguieron las transmisiones en vivo realizadas a través de TikTok e Instagram por periodistas y otros presentes en el lugar. Entre estos estaban Seir Contreras (@seircontreras), Joan Camargo (@JoanCamargo_), Hernani Canelón (@HernaniCanelon) y Jhannely González (@GazaReportes).
En las imágenes, que algunos subieron más tarde en sus perfiles, se podía constatar que sí existía una logística desplegada para atender el rescate con la presencia de funcionarios bomberiles, de Protección Civil, una ambulancia preparada para el presunto rescate y policías nacionales resguardando la zona. También se compartieron videos de rescatistas hablando de haber escuchado ruidos de los posibles sobrevivientes.
Pero con el paso de la noche comenzaron a aparecer versiones encontradas. Algunos rescatistas señalaron a familiares de “no colaborar” con las labores de búsqueda y se escucharon gritos que reflejaban la rabia de días anteriores, por la llegada tardía de policías y militares para grabar videos oficiales. “Que se vayan los policías” se escuchó en un video. En medio de la oscuridad de la madrugada, una médica pide a gritos que “cuando salgan los pacientes”, los presentes deben hacer silencio.
En las transmisiones en vivo se pudo ver incluso una cadena humana que movilizó suero, camillas y otros insumos. Las versiones extraoficiales fueron variando, mencionando primero a dos supuestas sobrevivientes femeninas de una familia de cinco y luego sugiriendo que más bien se trataba de dos niños. Después llegó el silencio, el retiro de los rescatistas y el cierre de transmisiones.
Hipótesis descartada en la mañana
De acuerdo con fuentes anónimas de El Pitazo, “ante la falta de certeza sobre la existencia de personas con vida, los equipos internacionales se retiraron del lugar y las labores quedaron a cargo de rescatistas venezolanos”. Televen informó que se descartaron señales de vida aunque antes había reportado la posibilidad de sobrevivientes.
El canal citó al fotoperiodista Román Camacho, quien explicó que la emanación de calor, de 30 °C, provino de un cuerpo en descomposición y los ruidos podrían haber sido de animales en el lugar. A pesar de descartar vida, confirmaba las señales que habrían dado la esperanza de supervivencia después de 30 días y que provocaron la cobertura “en caliente” de la noche previa.
“Durante horas hicieron el protocolo de llamada y escucha, siendo negativo. Mucha gente comenta sobre las puertas y el oxígeno. Las puertas fueron utilizadas para apuntalar y tratar de continuar ingresando al espacio que iban abriendo. El oxígeno era para los rescatistas en el túnel. Como protocolo se piden camillas e insumos para tenerlos a la mano, pero en este caso no hubo respuesta positiva. La esperanza se mantuvo, pero hay que ser responsables. Los rumores corrieron rápidamente, pero los equipos especializados en rescate no hallaron señales de vida”, detalló Camacho.
Un pronunciamiento oficial, casi doce horas después
Más tarde, a las 2:52 de la tarde del 23 de julio, Protección Civil lo oficializó por medio de un breve comunicado sin dar detalles sobre lo sucedido en la OPPPE 26, al que agregaron unos párrafos más en el texto de la publicación de Instagram en el que se suman a la acusación: “exhortamos a la población y a los medios de comunicación a no replicar rumores que jueguen con la esperanza de las familias venezolanas”.
Pero para entonces los equipos internacionales se habían retirado y los rescatistas venezolanos ya habían descartado señales de vida ante la prensa. El comunicado de Protección Civil apareció casi doce horas después del hallazgo inicial reportado alrededor de las 3:00 de la madrugada y más de ocho horas después de que en la propia cobertura se explicara que se había tratado de un falso positivo.
Durante toda esa madrugada no existió una fuente oficial disponible. Todos los periodistas y comunicadores citaron fuentes extraoficiales, rescatistas, funcionarios, médicos, familiares o testigos que bajaban del túnel abierto sobre la montaña de escombros, y la cobertura confió especialmente en el testimonio de quienes, por experiencia o pertenencia, tendrían información confiable.
La acusación contra la cobertura en el sitio
En la noche del 23 de julio la cuenta de Instagram de Con el Mazo Dando publicó un video titulado “Falsa mediática crea caos en la OPP26” (sic.), en la que muestran videos del comunicador Seir Contreras haciendo cobertura en vivo sobre los presuntos sobrevivientes en la OPPPE 26. Junto a artículos de prensa que dieron cuenta de su cobertura, añadieron el testimonio del director municipal de Protección Civil, Germán de Jesús Castro Flores.
El funcionario asegura que la difusión de “una mala desinformación” provocó caos y violencia, retrasando la respuesta oficial “por parte de personas ajenas a los grupos familiares de las víctimas que impedían la labor de bomberos y rescatistas”. Lo anterior fue apoyado con un video de un hombre que sobre los escombros de la OPPPE 26 amenaza a un guardia nacional con empujarlo y le acusa de estar allí sólo para tomarse fotos.
El ataque se difundió cinco horas después de que Protección Civil había asegurado que eran falsas las informaciones sobre los rumores de personas con vida “durante la madrugada del 23 de julio”.
Al día siguiente, y tomando como única evidencia el comunicado, diversas cuentas oficiales hicieron publicaciones en las que atacan a Contreras. Venezolana de Televisión publicó varios contenidos en sus redes sociales en relación de las “fake news desmentidas” ese día, superponiendo la etiqueta de “Fake” sobre la imagen de uno de los videos en los que, esa noche, Seir Contreras afirmó que habría dos mujeres con vida.
La mayoría de los comentarios escritos en respuesta a una publicación similar de Telesur en Facebook, realizada también durante la tarde del 24 de julio, rechazan la estigmatización contra Contreras.

Durante el 24 de julio, desmentidos con la etiqueta #Fake y el nombre de Contreras fueron publicados en las páginas web, redes sociales y canales de Telegram de otros medios afines al oficialismo venezolano, como TVFANB, InfoPSUV y PDVSA TV
Pero el ataque contra del comunicador se agudizó con publicaciones como la de El Cuarto Rojo, en la que se señala que su cobertura se viralizó y captó la atención de miles de personas, lo que también provocó el “colapso de decenas de familias” por la angustia y ansiedad por la transmisión.
Una cobertura en caliente basada en un intento de rescate real
En las transmisiones sobre la búsqueda que hizo Contreras, sin embargo, empleó expresiones como “posible presencia de supervivientes” e “indicios” para referirse al hallazgo inicial alrededor de las 3 a. m. Asimismo, describió la interacción con los presuntos atrapados como una “comunicación indirecta”, precisando que esta se dio a través de “rasguños y golpes en las paredes”.
Además, reportó que los rescatistas solicitaron insumos médicos y lámparas para un acceso que calificó de “complicado y limitado” debido al concreto y muebles que obstruían el paso por el túnel por el que esperaban extraer a las personas.
No obstante, en una actualización ofrecida a las 6:15 a. m. Contreras señaló que, tras varias horas de “versiones contradictorias”, donde se hablaba incluso de tres personas con vida, la información más firme apuntaba a que se trataba de dos personas con posibilidades de permanecer con vida, e incluso habló de una “mínima posibilidad de falso positivo”.
Por su parte, el 25 de julio el Ministerio de Comunicación e Información, apropiándose del lenguaje de los verificadores, publicó un carrusel que explicaba por qué la detección de calor —confirmando indirectamente la razón de la sospecha de supervivientes— no era evidencia de “vida biológica” y cómo el rumor se diseminó a pesar del desmentido científico.
Aunque gran parte del ecosistema informativo oficialista amplificó contenidos, artículos y videos en contra del trabajo de Contreras, la cobertura de otros comunicadores presentes en el sitio, cercanos al oficialismo, quedó fuera de esos señalamientos.
Otros periodistas presentes no fueron señalados
Jhannely González (quien se presenta en redes como GazaReportes) también difundió la misma información como parte de la amplificación espontánea de esa madrugada. González es la jefa de prensa de la Dirección de Acciones Estratégicas y Tácticas (DAET) de la Policía Nacional Bolivariana.
La relación de González con la DAET queda documentada en las felicitaciones por su cumpleaños publicadas por los perfiles de Instagram de la División de Inteligencia Estratégica de Los Valles del Tuy del cuerpo policial y de una compañera de trabajo, en 2025 y 2026. Esta última justamente un día antes del doblete sísmico. Además, aparece como conductora del programa de radio “PNB en Línea” en agosto de 2023, así como reseñando el despliegue de la PNB en La Guaira tras los terremotos y actividades de su unidad canina (D-K9) pocos días antes de los terremotos.
En uno de los videos de la cuenta de Instagram de González sobre esa noche, el texto que lo acompaña asegura que hay dos personas con vida. La publicación fue subida como colaboración con el perfil de Miguel Domínguez, segundo comandante de la Policía Nacional Bolivariana, e incluye comentarios positivos de cuentas de ese mismo cuerpo de seguridad.
En un video de 50 segundos de una de sus transmisiones, publicado en X por una usuaria uruguaya, se escucha a un grupo de rescatistas que espera instrucciones y pregunta si necesitan agua en el túnel, mientras por la radio se dice “hay dos personas con vida”. La frase que los comunicadores replicaron esa madrugada salió de los propios equipos de búsqueda.
Sin embargo, González publicó luego otro video en el que combina disculpas con denuncia por lo que consideró un “engaño” deliberado para desinformar, en el que sostuvo que los periodistas están atados a las versiones de las fuentes. Luego, apuntó que “no tuvo acceso” a lo reportado por otros periodistas que estaban allí esa noche. La periodista también aludió a una esperanza compartida que habría impulsado la cobertura, expresiones que igualmente usó Contreras al hablar de “milagro en Caraballeda” y “la esperanza es de todos”.

En una publicación anterior, disponible en su perfil de TikTok, puede verificarse que en la noche del 22 de julio González estaba en el edificio Jurel junto a rescatistas mexicanos, cuando recibió los mensajes de posible rescate en la OPPPE 26. Posteriormente acudió al lugar donde vio un gran despliegue de funcionarios y rescatistas, como contó en su video de disculpas.
Otros ataques contra Seir Contreras
Seir Contreras (San Cristóbal, Táchira, 1989) se hizo especialmente conocido a partir del 22 de agosto de 2023, después de confrontar en vivo, en el programa Primera Página de Globovisión al diputado Ramón Magallanes del Partido Socialista Unido de Venezuela, sobre las fallas de los servicios públicos y las obras inconclusas durante la Revolución Bolivariana. Contreras confirmó que fue despedido un día después de la entrevista.
En una entrevista con Infobae, pocos días después de haber sido despedido, calificó como una campaña de desprestigio las publicaciones de Venezolana de Televisión que lo atacaban por no haberse graduado de periodista. Ese cuestionamiento a su condición profesional fue retomado el 8 de febrero de 2026 por El Cuarto Rojo, la misma cuenta que meses después calificaría su cobertura de la OPPPE 26 como “información falsa y envenenada”.
Del comunicado al ataque
Así como se difundió el prontuario del llamado Topo de La Guaira y se señaló al cantante por la alerta de tsunami, se acusa al periodista Seir Contreras de difundir información falsa sobre supervivientes en la OPPPE 26 de Caraballeda, centrando los ataques en una persona mientras se omite a todos los demás que difundieron o replicaron el mismo hecho.
El reportero gráfico Billy Castro, por ejemplo, publicó en X el relato de una mujer frente a una ambulancia preparada y, en TikTok, a un rescatista que describía la “cadeneta” humana para trasladar insumos. Corrieron además versiones más especulativas, como la de dos niños rescatados en voz de un tiktoker, junto a videos viejos presentados como de esa noche.
La alerta de tsunami emitida tras el evento sísmico del 24 de junio había recorrido antes ese mismo camino. El Sistema Meteorológico Nacional de Estados Unidos la publicó y la canceló 45 minutos más tarde, lapso en el que Danny Ocean, Esteban Gerbasi y decenas de medios, desde Sputnik hasta CNN, la replicaron para el Caribe. El desmentido del Ministerio del Interior llegó casi dos días después y la acusación televisada apuntó al cantante como origen de la falsa alerta, mientras Funvisis abordó el tema 19 días más tarde.
En todos los casos, la versión oficial tardía fue instrumentalizada para calificar estas acciones como maliciosas y como parte de un ataque contra el gobierno de Venezuela. El mismo mecanismo se ha documentado antes, cuando un comunicado oficial evoluciona a una difusión del ataque articulada por una red de cuentas de organismos policiales y el programa televisivo de Diosdado Cabello.
Una campaña sostenida desde el Mazo
La campaña se sostuvo durante los días siguientes. El 27 de julio, el canal de Telegram Denuncias Patria VE citó a Cabello, vía VTV, afirmando que la oposición sigue creando “fake news” sobre el terremoto y el hallazgo de vidas en La Guaira “para generar tristeza en los venezolanos”. Dos días después, el caso ocupó un bloque en la editorial 577 de Con el Mazo Dando.
En ese programa, Cabello acusó a periodistas de salir “a mentir a propósito” y “con saña” por el caso de la OPPPE 26, sostuvo que influencers y tiktokers “han hecho de la mentira un gran negocio” y “cobran por todo”, y presentó la lectura del comunicado de Protección Civil como prueba de una operación de desinformación. Al día siguiente, la frase sobre el “gran negocio” encabezaba titulares de VTV y Laiguana.tv replicados por decenas de cuentas y canales afines.
Ese espacio ha sido usado para hostigar a la prensa por la cobertura del doblete sísmico, como denunció la ONG Espacio Público, pero antes sirvió para difundir propaganda de forma coordinada. Así lo revela este reportaje de la coalición informativa C-Informa, que rastreó una red jerárquica de cuentas del CICPC que difunde la propaganda de Con el Mazo Dando. La misma red que fue usada para estigmatizar a El Topo de La Guaira.
Este acoso informativo, que se hace pasar por combate a la desinformación, termina alimentando la especulación y la versión extraoficial, tanto por la desconfianza en la fuente oficial como por el silencio producto de la censura, la autocensura y la falta de acceso a información pública y oportuna.
Cazadores de Fake News investiga cada caso mediante la búsqueda y el hallazgo de evidencias forenses digitales en fuentes abiertas. En algunos casos, se usan datos no disponibles en fuentes abiertas con el objetivo de reorientar las investigaciones o recolectar más evidencias.
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