Fueron 38 los reclamos presentados contra el Partido Camina y su fundador. Su patrón coincide tanto con campañas previas contra medios venezolanos como con una modalidad de estafa en internet
Durante 2026, varios reclamos por supuesta infracción de derechos de autor han derivado en la eliminación de publicaciones y la restricción de cuentas de medios, periodistas y creadores de contenido en Venezuela y otros países. Un caso reciente muestra que esos reclamos pueden presentarse usando la identidad del propio afectado como supuesto titular de los derechos.
Las cuentas de Instagram del partido regional venezolano Camina y de su fundador, Carlos Lozano Parra, recibieron al menos 38 reclamos por presunta infracción de derechos de autor, 14 contra @PartidoCamina y 24 contra @caminacarlos. En todos los casos, el campo de “titular de los derechos” (“rights owner”) del formulario de Meta fue completado con el nombre “caminacarlos”, que corresponde al nombre de usuario de la cuenta verificada de Lozano.
Lozano Parra, ex diputado a la Asamblea Nacional por el estado Carabobo, fundó Camina en diciembre de 2018 y es su representante más visible. Según indicó a Cazadores de Fake News, no presentó ninguno de los reclamos, de modo que quien los envió usó su nombre para lograr que Instagram restringiera su cuenta personal y la de su organización.
Un formulario que confía en la buena fe de quien reclama
El formulario de derechos de autor de Meta pide a quien reclama que declare, bajo pena de perjurio, ser el titular de la obra o estar autorizado a representarlo. Una investigación periodística reciente señaló que la autenticidad de esa declaración no se verifica en el momento de presentar el reclamo, aunque Meta advierte en sus políticas que los reportes fraudulentos pueden llevar a la cancelación de la cuenta de quien los presenta.
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Lozano entregó a Cazadores de Fake News las capturas de las notificaciones que Meta le envió por correo electrónico por cada reclamo, en las que la plataforma identifica al supuesto titular de los derechos y la dirección de quien presentó la denuncia. Esas capturas muestran que los 38 reclamos fueron presentados desde 28 direcciones de correo distintas, siete de las cuales se repiten en al menos dos reclamos cada una.
Las 28 direcciones de correo pertenecen a cuatro servicios gratuitos que permiten crear cuentas sin una verificación estricta de identidad. Algunos de esos servicios, además, están diseñados específicamente para proteger la privacidad y el anonimato de sus usuarios.
En varios de los reportes, las supuestas evidencias que intentan demostrar que el atacante es el autor de los contenidos son enlaces a los videos publicados en la cuenta de TikTok del propio Lozano —como, por ejemplo, un video publicado el 21 de agosto de 2022; otro publicado el 20 de noviembre de 2025 y uno del 15 de diciembre de 2025—, mientras que las publicaciones señaladas como infractoras corresponden a contenido que Lozano y el partido publicaron en 2022, 2023, 2025 y 2026. De esta forma, la estrategia de los reclamos se basa en usar contenidos legítimos para probar la autoría: el atacante usa el nombre de Lozano para denunciar contenido que, en realidad, fue publicado por el propio político o por su partido.
Además, el texto de los reclamos aparece en cuatro idiomas distintos: 13 en portugués, 8 en japonés, 4 en indonesio y el resto en español. Dentro de cada idioma, la redacción es prácticamente idéntica y repite las mismas referencias a la falta de autorización y a la DMCA, la ley estadounidense que regula estos reclamos. Esa uniformidad sugiere el uso de una plantilla traducida y no denuncias redactadas de forma independiente.

Una dirección para “conversar” sobre las denuncias
En medio de la oleada de reportes, Lozano recibió un correo electrónico de quien se identificó como autor de las denuncias. El mensaje, dirigido a “Caminacarlos”, ofrecía retirar los reclamos si él respondía para conversar sobre el tema, y pedía contestar únicamente a esa dirección de correo.

El mensaje tiene elementos en común con una modalidad de extorsión documentada internacionalmente. Una investigación publicada por la BBC el 8 de septiembre de 2026 encontró que creadores de contenido en Instagram han recibido denuncias falsas de derechos de autor y, después, mensajes de quienes las presentaron ofreciendo retirarlas a cambio de dinero.
La investigación cita al profesor de propiedad intelectual Andrés Guadamuz, de la Universidad de Sussex, quien explicó que el sistema de Meta fue diseñado asumiendo que quien presenta una denuncia de derechos de autor es legítimo, lo que facilita este tipo de abuso a mayor escala. Meta, consultada por la BBC, dijo que combate las conductas engañosas dirigidas a estafar o defraudar a personas y empresas, y que tras revisar los casos restituyó el contenido afectado y añadió protecciones adicionales a esas cuentas.
En el caso de Camina, el correo replica el mecanismo de contacto directo por fuera de los canales oficiales de Meta que la BBC documentó en casos similares, aunque no incluyó una cifra de dinero..
Un mecanismo contra medios y periodistas venezolanos
El uso de reclamos de derechos de autor contra cuentas venezolanas no es nuevo. Cazadores de Fake News ha documentado durante 2026 cómo esos reclamos retiraron publicaciones de Armando.info, La Gran Aldea y Con La Lupa sobre el empresario José Simón Elarba, y cómo una red de cuentas falsas atacó a los mismos medios. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa ha registrado un patrón similar contra El Nacional, El Pitazo y otros medios.
Los elementos observados en el caso de Camina son compatibles con más de una explicación. El correo recibido por Lozano remite a la modalidad de extorsión descrita por la BBC, mientras que las oleadas sucesivas contra las cuentas del dirigente político se asemejan a las campañas registradas contra medios y periodistas venezolanos.
Un origen sin determinar
Lozano considera que los reclamos son una represalia política por su actividad pública. Sin embargo, en una comunicación enviada a Cazadores de Fake News, sostuvo que esa atribución debe establecerse con evidencia técnica, y pidió que Meta analice de forma conjunta los reportes y la infraestructura desde la que fueron presentados.
Con la información disponible no es posible determinar cuál de las dos explicaciones corresponde al caso, ni descartar que un actor con interés político haya recurrido al mismo modelo. Esa atribución requiere datos técnicos, como las direcciones IP, los dispositivos y las sesiones desde las que se presentaron los reclamos.
La cuenta sigue restringida
Según relató Lozano, su cuenta personal sufrió suspensiones reiteradas durante la ola de reclamos y recuperó el acceso en cada ocasión tras apelar. En el caso del partido, en cambio, el código de verificación que Instagram envía al correo asociado para recuperar una cuenta nunca ha llegado, lo que la deja sin una vía para retomar el control.
«Cada suspensión interrumpe mi comunicación con los ciudadanos y me obliga a dedicar tiempo a defender publicaciones y cuentas que son nuestras. En el caso de @PartidoCamina, la falta del código de verificación mantiene al partido sin acceso efectivo a una de sus vías de comunicación», declaró Lozano.
Un portavoz de Meta afirmó a Cazadores de Fake News, en una declaración enviada por correo electrónico, que los casos expuestos en el reporte de la organización están bajo revisión. Estos incluyen las cuentas de medios venezolanos como Armando.info, El Nacional, El Pitazo, Válvula Política, las del Partido Camina y de Carlos Lozano, y las de varios creadores de contenido.
El portavoz agregó que los perfiles y contenidos eliminados por error ya fueron restaurados, y que otros casos similares también serán restablecidos. Meta aseguró trabajar de forma constante en la mejora de sus sistemas para prevenir estas maniobras fraudulentas.
Sin embargo, al momento de esta publicación, el perfil de @PartidoCamina sigue sin ser visible para los usuarios.
Cazadores de Fake News investiga cada caso mediante la búsqueda y el hallazgo de evidencias forenses digitales en fuentes abiertas. En algunos casos, se usan datos no disponibles en fuentes abiertas con el objetivo de reorientar las investigaciones o recolectar más evidencias.
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