Una red troll en Instagram atacó a medios venezolanos y elogió a Fospuca y a Elarba

Decenas de cuentas recién creadas escribieron comentarios hostiles en publicaciones sobre José Simón Elarba y Carlos Erik Malpica Flores antes de ser eliminadas por Instagram. El mismo grupo dejó mensajes favorables en la cuenta de Fospuca

Fíjate en las cuentas que escriben en los dos medios. No son gente de verdad”. El reporte llegó por WhatsApp el 26 de abril. Se refería a una serie de comentarios escritos en tres publicaciones de Armando.info y Con La Lupa en Instagram, referidos a artículos recientemente publicados sobre el entorno empresarial de José Simón Elarba Haddad —dueño de la empresa privada de aseo urbano Fospuca y presidente del banco Bancamiga— y sus vínculos con Carlos Erik Malpica Flores, sobrino de Cilia Flores.

Esos tres posts fueron retirados por Instagram poco después, tras reclamos por supuestas infracciones de derechos de autor. Lo mismo ocurrió con publicaciones similares del medio La Gran Aldea y de la periodista Johanna Peña. 

El uso de reclamos de copyright para remover contenidos periodísticos de interés público —que, de acuerdo al Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) Venezuela, puede constituir una forma de censura indirecta— escaló a un nivel crítico cuando en la red social se suspendió la cuenta de Armando.info y dos cuentas adicionales de Peña. Días después, la cuenta de Armando.info volvió a estar en línea, con sus publicaciones y los comentarios publicados por la red de cuentas troll contra el medio y sus periodistas. 

Central Cazadores en WhatsApp

+56 9 2257 9962

Guárdalo y envíanos cualquier contenido que quieras verificar.

Abrir en WhatsApp

Durante la suspensión analizamos esas cuentas, todas con múltiples señales de inautenticidad. No solo atacaban a los medios afectados, sino que también habían hostilizado a otros que cubrían a Elarba, Fospuca y Bancamiga, mientras dejaban elogios en posteos de Fospuca y de su propio dueño.

Comentarios inauténticos como estrategia reputacional

La red de cuentas troll, identificada en Instagram en mayo de 2026, está compuesta por al menos 88 cuentas con comportamiento troll, que sistemáticamente escriben comentarios en publicaciones referidas a José Simón Elarba, Fospuca, Bancamiga o los anteriores dueños de Bancamiga. Al menos 66 fueron creadas en abril de 2026, ocho en junio de 2025, cinco en septiembre de 2025 y cuatro en marzo de 2026, mientras que las restantes provienen de meses dispersos anteriores.

77 de esas cuentas dejaron comentarios en tres publicaciones de Armando.info relacionadas con una investigación que describe cómo dos abogados ejecutaron la toma del banco Bangente a favor de José Simón Elarba y Carlos Erik Malpica Flores, tras una serie de presiones judiciales. Los contenidos atacados fueron un carrusel del 20 de abril, un video “reel” del 22 de abril y un carrusel del 24 de abril, todos relacionados con la misma investigación. En conjunto, recibieron al menos 122 comentarios realizados por las cuentas inauténticas.

En el reel del 22 de abril, las cuentas troll dejaron, por lo menos, 50 comentarios con los que intentaron cuestionar la lógica de la investigación, además de asegurar que el reportaje estaba basado en “suposiciones”, que era exagerado o que estaba sesgado. Escribieron que Bancamiga es “un banquito pequeño”, que Fospuca solo operaba en pocos municipios, que “comprar no es expropiar”, que Bancamiga ya tenía problemas financieros o que el cambio de dueños era un negocio normal. Los tres comentarios publicados en el carrusel del 20 de abril siguieron una línea similar.

Al menos otros 69 mensajes adicionales fueron dejados en el carrusel del 24 de abril, esta vez para desacreditar la investigación hecha por Armando.info y al propio medio. Las cuentas falsas publicaron respuestas asegurando que el contenido era “falso”, “paja”, “refrito”, “cizaña”, “fake news”, que el medio estaba “obsesionado” o que actuaba como un “operador mediático”.

Al menos 64 cuentas creadas en abril de 2026 publicaron comentarios en el carrusel que publicó Armando.info en Instagram el 24 de abril.

Entre los 122 comentarios dejados en la cuenta de Armando.info, 103 fueron realizados por cuentas creadas en abril de 2026, 8 en marzo de ese año y 6 en septiembre de 2025. Los demás pertenecen a cuentas con otras fechas de creación, la más antigua de noviembre de 2024. Al levantarse la suspensión, varios grupos de respuestas se conservaronn en el orden en que fueron publicadas, una señal probable de que fueron escritas de forma casi consecutiva, en posible coordinación.

Al menos 66 cuentas de la red fueron creadas en abril de 2026, el mismo mes en el cual se dieron de baja publicaciones de Instagram sobre Elarba y Malpica Flores

Varias de las cuentas usan como avatares imágenes sintéticas creadas con la inteligencia artificial Google Gemini, identificables porque conservan la marca de agua característica. Algunas muestran retratos de personas con fondos que se asemejan al Cerro El Ávila o casas de la Colonia Tovar. Otras usan fotografías de camisetas de equipos de fútbol, o dibujos animados.

Varias de las cuentas usan como avatares imágenes sintéticas creadas con Google Gemini.

Varias de las cuentas usan como avatares imágenes sintéticas creadas con Google Gemini.

Las cuentas muestran señales claras de inautenticidad y operan como trolls políticos dedicados a intervenir, presionar y desacreditar en conversaciones específicas. Saber quién las opera, sin embargo, exige algo más que identificar sus patrones narrativos y de comportamiento.

Los otros objetivos de la red

Los patrones de comportamiento de las cuentas trascienden lo analizado en las publicaciones de Armando.info. 75 cuentas de la red troll publicaron por lo menos 188 comentarios en tres publicaciones realizadas el 19, 22 y 29 de abril en la cuenta oficial en Instagram de Fospuca, la empresa de aseo urbano propiedad de José Simón Elarba.

Los mensajes que dejaron, en términos generales, fueron elogios genéricos a Fospuca, centrados en presentar a la empresa como eficiente, necesaria y comprometida con la limpieza y el ambiente. “Excelente trabajo”, “buen servicio”, “Dios los bendiga” o “por una Venezuela más limpia” fueron algunos de ellos.

En otros casos, además, simularon ser ciudadanos interactuando de forma orgánica, preguntando cómo pagar el servicio o dónde enviar resúmenes curriculares, reforzando la idea de una empresa útil, demandada y bien valorada por la comunidad.

Sumando los comentarios hechos en las tres publicaciones, 157 fueron hechos por cuentas creadas en abril de 2026, 13 por cuentas de marzo de 2026 y 18 por cuentas de septiembre de 2025.

Cuentas de la misma red troll que atacó a Armando.info dejaron comentarios positivos en varios posts de Fospuca en Instagram.

En otras publicaciones de Instagram anteriores también aparecen comentarios de la misma red troll y todas se refieren a José Simón Elarba, sus empresas o su entorno. Entre ellas destaca un post realizado por Iván Simonovis el pasado 8 de febrero, dos publicaciones de Américo de Grazia, una del 22 de marzo, otra del 23 de marzo y un reel publicado de forma colaborativa entre El Pitazo y su director, César Bátiz, el 25 de marzo.

En esos contenidos, las cuentas publicaron, respectivamente, 8, 5, 8 y 13 comentarios en los que desacreditaban a sus autores o criticaban el tono de las publicaciones, siempre en defensa de José Simón Elarba y sus empresas, o en contra de los anteriores directivos de Bancamiga, los hermanos Carmelo y Daniel De Grazia Suárez.

Cuentas de la red troll publicaron comentarios en una publicación de Iván Simonovis en Instagram
Cuentas de la red troll publicaron comentarios en un reel colaborativo publicado por César Batiz y El Pitazo en Instagram

Dos técnicas de control reputacional en el mismo contexto

Todas las publicaciones atacadas por comentarios de cuentas trolls que fueron analizadas en esta entrega tienen un factor común: mencionaban a José Simón Elarba, a Fospuca, Bancamiga o su entorno empresarial. Las cuentas elogiaron a la empresa y a su dueño cuando aparecían en publicaciones favorables y atacaron a quienes los investigaban en coberturas críticas.

Pero esa estrategia alcanzó un punto de inflexión con lo ocurrido en Armando.info. El ataque que recibió el medio de investigación venezolano escaló con el retiro de sus tres publicaciones por reclamos masivos de copyright y se profundizó con la suspensión de la propia cuenta del medio. Es un hito sin precedentes en la censura digital reciente contra medios venezolanos que cubren a actores privados no directamente vinculados al Gobierno.

El 25 de mayo de 2026, día de publicación de este artículo, también fue suspendida la cuenta de Instagram de otro medio de comunicación venezolano, El Pitazo, una de las cuentas que recibió comentarios de la red troll el 25 de marzo. Su suspensión está relacionada con la publicación de otro contenido sobre José Simón Elarba, publicado de forma colaborativa con su director, César Batiz, el 17 de mayo de 2026, sobre Carlos Erik Malpica Flores y su entorno, incluyendo al empresario José Simón Elarba.

Aunque los comentarios realizados por las cuentas falsas y los reclamos por derecho de autor son técnicas de control reputacional que buscan distintos efectos —deslegitimar y censurar—, es poco probable que hayan sido eventos independientes si se considera que ocurrieron en el mismo contexto, la misma plataforma y a lo largo de pocos días.

La antigüedad de algunas cuentas indica, además, que la red troll no nació con esta crisis, ya antes de abril existían perfiles rastreando y contrarrestando coberturas sobre Fospuca y Elarba. A finales de septiembre de 2025 documentamos otra operación de descrédito similar en X, cuando una red de cuentas falsas atacó al Correo del Caroní y a la periodista Francesca Díaz tras sus reportes sobre los abultados cobros de Fospuca en Puerto Ordaz.

En este caso cambió la red social y los nombres de los medios y periodistas objetivos, pero el rastro de las cuentas falsas siempre apunta siempre en la misma dirección: el entorno de José Simón Elarba.

Metodología

Cazadores de Fake News investiga cada caso mediante la búsqueda y el hallazgo de evidencias forenses digitales en fuentes abiertas. En algunos casos, se usan datos no disponibles en fuentes abiertas con el objetivo de reorientar las investigaciones o recolectar más evidencias.

Ver metodología