Investigación

Una campaña con cuentas inauténticas a favor del acuerdo petrolero y de Alejandro Betancourt terminó en una investigación interna de un partido opositor

Por Adrián González y Astrid Anselmi 6 de Octubre de 2026
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Cuentas inauténticas creadas en agosto y septiembre de 2026

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Comentarios en 22 publicaciones, en menos de dos semanas

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Estados con activistas o estructuras del partido cuyas cuentas comentaron junto a las inauténticas

Al menos 168 cuentas inauténticas comentaron en publicaciones de una red de falsos noticieros en Instagram que atacó por años a Leopoldo López y Juan Guaidó, pero junto a ellas también escribieron algunos militantes de Voluntad Popular. El partido abrió una investigación interna.

El 31 de agosto de 2026, un grupo de cuentas de Instagram republicó y escribió en masa en las cajas de comentarios de varios videos publicados por una red de falsos noticieros. Los contenidos, todos creados con inteligencia artificial, abordaban el acuerdo petrolero entre Venezuela y Estados Unidos y compartían una misma estética de futurismo petrolero y optimismo empresarial.

Los comentarios celebraban la visión de los videos: una bonanza petrolera inminente en Venezuela, impulsada por la inversión que traería NABEP, la empresa de Alejandro Betancourt, y otras petroleras. La misma red continuó operando al menos dos semanas más, republicando y dejando centenares de comentarios similares en publicaciones de medios de comunicación, figuras públicas y creadores de contenido venezolanos.

Pero varios lectores notaron que había una historia oculta detrás de ese supuesto optimismo: muchos de los comentarios venían de cuentas con apenas algunos días de creadas. Coordinarse para respaldar el acuerdo petrolero no es un problema en sí mismo, pero hacerlo con cuentas creadas en serie representa un engaño a los usuarios de Instagram, porque genera la ilusión de que posee un respaldo mayor del que existe.

Cazadores de Fake News rastreó la campaña e identificó al menos 168 cuentas inauténticas que publicaron 1.172 comentarios en 22 publicaciones. En las mismas ráfagas también aparecían cuentas reales de comercios y de personas de carne y hueso que comentaban con el mismo tipo de mensajes. Algunas de ellas pertenecían a militantes y estructuras regionales de Voluntad Popular en cuatro estados.

Tras ser consultada por Cazadores de Fake News, la Dirección Nacional de Voluntad Popular negó haber organizado o autorizado la campaña y abrió una investigación interna. Según esa revisión, algunos activistas de sus estructuras habrían recibido enlaces acompañados de mensajes sugeridos para comentar en determinadas publicaciones, sin autorización del partido.

Quién diseñó los mensajes, quién coordinó su difusión y quién financió la operación siguen siendo interrogantes.

Cómo se rastreó la campaña

A finales de agosto, varios usuarios de Instagram alertaron a Cazadores de Fake News sobre el grupo de cuentas inauténticas. Lo que más llamó la atención al revisarlas fue que también habían escrito de manera coordinada en videos de al menos cinco falsos noticieros de la red “La Fábrica de Desinformación”.

La “Fábrica de Desinformación” es el nombre con el que Cazadores de Fake News identifica a una red de falsos noticieros de Instagram que ha investigado desde 2020 como origen habitual de bulos y rumores sociopolíticos. Entre 2019 y 2022 tuvo entre sus principales blancos a Leopoldo López, Juan Guaidó y Lilian Tintori, y fue el origen de decenas de desinformaciones, manipulaciones y rumores en su contra, según una investigación publicada por la coalición C-Informa en 2023.

A través de los falsos noticieros de “La Fábrica de Desinformación” se publicaron decenas de bulos y rumores en contra de líderes de oposición como Juan Guaidó, Leopoldo López y, más recientemente, María Corina Machado.

Además de los videos creados con inteligencia artificial, esos falsos noticieros publicaron dos carruseles que reenmarcaron una publicación del periodista Alejandro Hernández, director de La Gran Aldea, para presentar un contenido informativo como si se tratara de un respaldo al acuerdo petrolero, a Betancourt y a NABEP. En las 13 publicaciones de esos falsos noticieros que analizó Cazadores de Fake News, las cuentas inauténticas dejaron 647 comentarios, más de la mitad de todos los que publicaron en la campaña.

Desde el 1° de septiembre, las cuentas inauténticas pasaron a comentar publicaciones sobre el acuerdo petrolero de medios digitales, periodistas, figuras políticas y creadores de contenido, donde dejaron 525 comentarios hasta el 11 de septiembre. En conjunto, más de un tercio de los comentarios que acumularon las 22 publicaciones fueron escritos por las cuentas inauténticas.

La mayoría de esas 168 cuentas tenía menos de cien seguidores, la mitad no tenía más de una publicación propia y siete de cada diez eran privadas. Perfiles con esas características no pertenecen a personas identificables y sirven para aparentar que muchas más personas respaldan una misma posición.

Algunas de las 168 cuentas inauténticas identificadas. Varias usan fotos de perfil generadas con inteligencia artificial.
La sección “Información sobre esta cuenta” de Instagram muestra que estos perfiles se registraron en agosto y septiembre de 2026.

De los 1.172 comentarios de las cuentas inauténticas, 443, el 38%, hablan de los beneficios del acuerdo, la inversión y el empleo, y 108, el 9%, piden confiar en Washington y en el secretario de Estado Marco Rubio. Otros 37, el 3%, defendieron explícitamente a Betancourt o a NABEP, y 32 de ellos se publicaron la noche del 1 de septiembre, casi todos en los falsos noticieros, con los mismos argumentos.

Los textos llegaron ya redactados a manos de quien o quienes operaban las cuentas. Cazadores de Fake News contó 70 frases idénticas publicadas por tres o más cuentas, entre ellas una con el punto pegado a la mayúscula, “que beneficia a ambos pueblos.Excelente perspectiva” (sic.), que apareció en diez cuentas de distintos grupos. Debajo de un carrusel elaborado con fragmentos de una publicación en X del periodista Alejandro Hernández, dos cuentas llegaron a pegar respuestas propias de un servicio de atención al cliente, como “Le ofrecemos una sincera disculpa por no haber cumplido sus expectativas”.

Para saber quién estaba detrás de las cuentas, Cazadores de Fake News extrajo la lista de seguidores de más de 300 perfiles, inauténticos o relevantes en la operación, y con esas relaciones construyó un grafo de seguimientos, una constelación de puntos y conexiones que agrupa a las cuentas según a quién siguen.

Dos grupos giraban alrededor del estado Aragua y un tercero alrededor de una agencia de marketing de esa entidad llamada Cactus Creativo, y de su director, mientras que uno más pequeño reunía a cuentas relacionadas con el estado Táchira. También se detectó otro grupo de cuentas inauténticas vinculadas con usuarios del estado Barinas, pero casi no aparecen en el grafo, porque la mayoría eran privadas y no se pudieron obtener sus seguimientos.

Diagrama de seguimientos de 391 cuentas, inauténticas y reales, que comentaron en la campaña. En naranja, el grupo más numeroso de Aragua; en azul, un segundo grupo de Aragua; en magenta, la agencia Cactus Creativo y las cuentas vinculadas a ella; en verde, el grupo de Táchira.

En el grafo conviven cuentas inauténticas y auténticas, porque muchas de las fabricadas seguían o eran seguidas por personas reales.

El director de Cactus Creativo recibió preguntas de Cazadores de Fake News, pero al cierre de esta publicación no contestó al cuestionario enviado. Una minoría de las cuentas auténticas pertenecía a personas identificadas como militantes de Voluntad Popular en esos estados y dos eran cuentas institucionales del partido, un patrón que llevó a consultar a Voluntad Popular sobre lo que había pasado.

La respuesta de Voluntad Popular

Cazadores de Fake News envió por escrito dos rondas de preguntas a la Dirección Nacional de Voluntad Popular, que fueron respondidas el 16 y el 23 de septiembre. El partido afirmó que no organizó, contrató ni autorizó “servicios de amplificación de mensajes en redes sociales para promover el acuerdo petrolero”, que no participó en la elaboración ni en la distribución de los mensajes en defensa de Betancourt y que desconoce su origen.

También explicó que su Coordinación de Comunicaciones suele distribuir “mensajes clave y líneas políticas” a sus estructuras nacionales, regionales y municipales por grupos internos de WhatsApp. Que un partido u organización de base coordine a sus militantes para difundir sus posiciones es legítimo cuando lo hacen cuentas reales, sin desinformación, spam o llamados a la acción maliciosos, como explicamos en un artículo de 2025. El límite se cruza cuando esa coordinación se apoya en cuentas falsas que simulan un respaldo mayor del que existe.

Voluntad Popular no promueve ni autoriza que sus estructuras operen cuentas que suplanten identidades o que se presenten como personas inexistentes

Dirección Nacional de Voluntad Popular

Tras el primer contacto con Cazadores de Fake News, el partido abrió una revisión interna. En su segunda respuesta, del 23 de septiembre, reconoció como oficiales dos cuentas que, según esta investigación, comentaron junto a las cuentas inauténticas, una en Aragua y otra en Bolívar, y dijo haber aplicado medidas correctivas en Bolívar “respecto del uso de la cuenta institucional”.

Según esa revisión, en Aragua algunos activistas habrían recibido, “por medio de un coordinador de grupo, enlaces acompañados de mensajes para orientar sus comentarios”. Uno de los activistas relató en un testimonio grabado que un amigo le enviaba enlaces sobre el acuerdo y Betancourt para compartirlos con sus contactos y promover comentarios favorables o “críticas constructivas”, sin recibir pago, y el partido precisó que ambos casos siguen bajo verificación.

Voluntad Popular también dijo haber identificado de manera preliminar a varias personas de sus estructuras en dos estados que “pudieran estar relacionadas con los hechos investigados”, y aclaró que no formulará “acusaciones concluyentes hasta que culmine la verificación de los hechos y se garantice el derecho a la defensa de los involucrados”.

Sobre Cactus Creativo, afirmó que ni la agencia ni las organizaciones vinculadas a su director prestan servicios al partido, y que su director formó parte del sector de activismo entre 2022 y 2024 y hoy no ocupa cargo alguno. La Dirección Nacional aseguró no haber impartido instrucciones “para respaldar a Alejandro Betancourt, NABEP o su relación con el acuerdo petrolero”.

Después del envío de las preguntas, varias de las cuentas inauténticas analizadas, especialmente del grupo vinculado con Aragua, pasaron a privadas o eliminaron publicaciones.

Una campaña de aplausos sin dueño

Las operaciones de influencia estudiadas en Venezuela durante los últimos seis años han estado ligadas, en la gran mayoría de los casos, al oficialismo o a empresarios y personas vinculadas con él, y el uso de cuentas con características de inautenticidad formó parte del repertorio de sus técnicas utilizadas.

Algunos de los ejemplos mejor documentados es el de los Tuiteros de la Patria, una red de cuentas operadas por usuarios que recibían pagos del Ministerio de Comunicación e Información (Mippci) a través del Sistema Patria, o la creación y uso de la aplicación Siscom para posicionar contenidos y narrativas definidos por dicho ministerio a través de la red de amplificación de propaganda digital activa durante la administración de Nicolás Maduro.

A ese esquema se sumaron falsos movimientos de base como Free Alex Saab, que organizó por años campañas coordinadas pidiendo la liberación del empresario, y redes de cuentas inauténticas al servicio de intereses privados, como las que defendieron a la empresa Fospuca. Las campañas atribuidas a partidos opositores u otros actores documentadas en el mismo período, en cambio, han sido menos frecuentes, de menor escala y más orgánicas.

La campaña descrita en esta investigación se aparta de ese historial, porque sus operadores usaron decenas de perfiles creados en serie para celebrar un acuerdo negociado con Washington, algo nunca observado durante la era de Nicolás Maduro. También estuvo conectada casi desde su inicio con “La Fábrica de Desinformación”, una red de propaganda con vínculos comprobados con campañas oficialistas pero sin una participación registrada en campañas afines a la oposición, al menos desde 2019.

Pero, al mismo tiempo, la campaña movilizó una parte de la red de comunicación digital asociada a Voluntad Popular sin la venia de su directiva, según el partido, y convirtió en amplificadores a algunos militantes reales que no necesariamente sabían para quién estaban operando. El resultado mezcla militancia opositora, una parte del ecosistema de amplificación digital que hasta ahora había servido al oficialismo y una narrativa que ninguno de los dos bandos había impulsado antes.

El acuerdo, la inversión y los empleos que repiten las cuentas coinciden con los anuncios de Betancourt y NABEP, pero esta investigación no logró identificar quién fue el autor intelectual que encargó la campaña, quién estuvo detrás de la estrategia ni quién distribuyó los mensajes a los operadores de las cuentas, auténticas e inauténticas, de al menos cuatro estados.

La respuesta escrita de Voluntad Popular fija una posición que Cazadores de Fake News tampoco tiene registrada en ningún otro partido venezolano, porque rechaza el uso de cuentas en redes sociales de personas inexistentes. Esa regla, sin embargo, no responde quién creó las 168 cuentas inauténticas de esta campaña, que hasta el momento nadie ha reconocido como propias. La otra porción de la campaña, la de las cuentas oficiales y los militantes que comentaron a su lado, era real, y alguien supo cómo llegar a ellos.

Nota metodológica: Cazadores de Fake News extrajo 4.895 comentarios de 24 publicaciones de Instagram entre el 30 de agosto y el 11 de septiembre de 2026 y clasificó 569 cuentas por fecha de creación, grafo de seguimiento, horarios de actividad y reutilización de textos.

Las 168 cuentas que esta investigación considera inauténticas se registraron en agosto o septiembre de 2026, según la sección “Información sobre esta cuenta” de Instagram. Todas cumplen al menos cinco patrones que las permitieron agrupar como red, entre los que destacan, además de su fecha de creación, tener pocos seguidores y pocas cuentas seguidas, carecer de publicaciones propias, usar como avatares fotografías de archivo, o generadas con inteligencia artificial, haber escrito comentarios en videos relacionados con el acuerdo petrolero, Alejandro Betancourt y NABEP, y haber reposteado los mismos contenidos.

Las 70 frases idénticas mencionadas en el primer capítulo se contaron entre los textos publicados por tres o más cuentas distintas, excluidos los de menos de tres palabras y los compuestos solo por emojis. Las narrativas se codificaron con un libro de códigos de doce categorías y las proporciones temáticas se calcularon sobre los 1.172 comentarios de las cuentas inauténticas. Las capturas fueron certificadas y respaldadas digitalmente antes de enviar las preguntas a las partes, y todas las horas se expresan en hora de Venezuela.