Propaganda venezolana aprovecha el debate sobre el “Cartel de los Soles” para desviar la atención sobre la acusación contra Maduro y Flores

Campaña coordinada que niega la existencia del Cartel de los Soles busca desviar la atención del fondo de la acusación contra Maduro, que contiene señalamientos graves sobre presuntas conspiraciones de narcotráfico

Múltiples actores del ecosistema de propaganda del régimen venezolano han aprovechado la definición del “Cartel de los Soles” —que aparece en la reciente acusación contra Nicolás Maduro, Cilia Flores y otros, hecha pública el mismo día de su captura por fuerzas de Estados Unidos—, en un intento de desviar la atención y sembrar dudas sobre el contenido del expediente.

Como parte de la campaña desinformadora, varios de estos actores están presentando de forma descontextualizada el texto de la acusación, asegurando que el Departamento de Justicia “negó” la existencia del Cartel de los Soles como una estructura criminal, y amplificando coordinadamente el titular de un artículo publicado el pasado martes por The New York Times para brindarle un aire de legitimidad a la narrativa.

El mismo día de la publicación del artículo de The New York Times, la etiqueta #ElCartelDeLosSolesNoExiste comenzó a ser impulsada coordinadamente por cuentas de propagandistas, redes de creadores de contenido, medios oficiales y “no oficiales” venezolanos. En la campaña participan los mismos actores de otras similares, mostrando patrones detectados en operaciones de propaganda y desinformación promovidas por el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información (Mippci), cuya estrategia se basa en inundar redes sociales con la etiqueta como consigna y en la diseminación multiplataforma de videos verticales, contenidos sintéticos y spam.

Con esta narrativa se intenta desviar la atención hacia una parte específica de la acusación que es polémica, evitando que la conversación se centre en los detalles descritos en el resto de la acusación.

El “Cartel de los Soles” en la nueva acusación

El 5 de enero, The New York Times publicó un artículo sobre la versión de la acusación contra Nicolás Maduro, Cilia Flores, Nicolás Maduro Guerra, Diosdado Cabello y otros, que el Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo pública el 3 de enero. En el texto, el Times compara la acusación original, publicada en 2020, con esta nueva versión y señala que, en la primera, el término “Cartel de los Soles” aparece 32 veces, mientras que en la publicada este año es mencionado solamente dos veces.

También describe importantes diferencias en el concepto del “Cartel de los Soles” tal como aparece en las dos versiones de la acusación. En la de 2020 se presenta al “Cartel de los Soles” como una organización venezolana de narcotráfico y se describe a Maduro como su líder. En la nueva versión, su significado se reformula y se usa como un término paraguas para un “sistema de patronazgo” o una “cultura de corrupción” dentro de élites civiles, militares y de inteligencia, sosteniendo que tanto Maduro como Hugo Chávez participaron, perpetuaron y protegieron ese sistema. 

«Central Cazadores»  es nuestro nuevo chatbot en WhatsApp y te permite verificar noticias falsas y protegerte de la desinformación desde tu teléfono. Consulta en tiempo real y accede a contenidos exclusivos directamente desde tu teléfono. Escríbenos al +56949641365 y ayúdanos a hacer frente a la desinformación.

La nueva definición coincide de forma más exacta con la descripción del “Cartel de los Soles” descrita por varios medios de comunicación e investigadores venezolanos sobre crimen organizado especializados en la estructura.

El ajuste en el término, sin embargo, no significa que las acusaciones en contra de Maduro hayan sido retiradas, ya que la nueva acusación contiene una gran cantidad de cargos y alegatos que lo señalan de haber participado, supuestamente, en actos de narcotráfico y narco-terrorismo. En ese sentido, el foco del caso en el juicio parece moverse menos hacia la discusión sobre si el “cartel” es real o no, y más hacia los hechos concretos que la parte acusadora está presentando, que deberán ser probados durante el juicio.

Lo que se quiere ocultar de la acusación

La campaña que intenta posicionar la narrativa de que “El Cartel de los Soles no existe” y que se apoya en el artículo de The New York Times como un argumento distractor, tiene como objetivo probable ocultar el verdadero contenido de la acusación publicada tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores en la operación realizada por Estados Unidos el pasado 3 de enero.

Según la acusación, radicada bajo S4 11 Cr. 205 en el Distrito Sur de Nueva York, los cargos contra Nicolás Maduro y Cilia Flores no se basan únicamente en la etiqueta “Cartel de los Soles”, ni el caso se deshace solo porque la definición del término cambie. Por el contrario, el documento enumera y describe hechos y episodios vinculados a presuntas conspiraciones de narcotráfico y narco-terrorismo.

Entre los casos que se mencionan aparecen alegatos sobre protección institucional y apoyo logístico para mover cocaína, uso de cobertura diplomática y documentos para facilitar operaciones, sobornos y coordinaciones con actores armados y redes criminales, envíos de toneladas de drogas por aire y mar, escoltas militares, uso de colectivos para proteger operaciones y señalamientos de violencia (secuestros, golpizas y asesinatos) asociados al control del negocio y a deudas. Son ejemplos que, si el caso avanza, tendrán que ser analizados y probados por la parte acusatoria en juicio.

En el documento, por ejemplo, se describe un envío de más de 5,5 toneladas de cocaína en un DC-9 desde Venezuela hacia México, y se señala que la carga fue trasladada hasta el hangar presidencial en Maiquetía para ser embarcada por funcionarios de la Guardia Nacional. La acusación añade que, tras la incautación en México, se habrían exigido pagos para evitar arrestos de quienes participaron en la operación.

Central Cazadores: Verifica bulos y recibe respuesta inmediata.

¡Ahora en WhatsApp!

Escríbenos al +56 949 641 365

AGREGA EL CHATBOT

También se menciona un episodio posterior, en septiembre de 2013, cuando —según el escrito— se habría despachado aproximadamente 1,3 toneladas de cocaína en un vuelo comercial desde Maiquetía hacia el aeropuerto Charles de Gaulle, en París, y que la carga fue incautada por autoridades francesas. El documento añade que, tras esa incautación, se habrían producido reuniones (y en las que habría estado presente Nicolás Maduro) y decisiones internas, que buscaban desviar el escrutinio sobre el escándalo, y ajustar las rutas de narcotráfico existentes.

Sobre Nicolás Maduro, además, el documento incluye alegatos previos asociados al uso de cobertura diplomática: venta de pasaportes diplomáticos a personas que —según la acusación— eran traficantes, y la facilitación de movimientos de aviones privados bajo “misiones diplomáticas” para trasladar dinero desde México hacia Venezuela sin escrutinio de cuerpos de seguridad.

En cuanto a Cilia Flores, la acusación menciona, entre otros episodios, una reunión en la que habría aceptado sobornos para intermediar un encuentro entre un traficante y un alto funcionario antidrogas, y que parte de pagos posteriores vinculados a “pasos seguros” de vuelos habría terminado beneficiándola. El documento también la menciona junto a Maduro en alegatos sobre operaciones de tráfico con escoltas armadas y estructuras de control territorial.

Otros de los episodios que se incluyen en el documento involucran a otros acusados, como Diosdado Cabello. En él se describen hechos atribuidos a Cabello, como envíos de cocaína a gran escala protegidos por altos mandos o viajes a pistas clandestinas para asegurar el paso de cargamentos, por ejemplo.

Sobre Nicolás Maduro Guerra “Nicolasito”, hijo del mandatario capturado, también se mencionan varios episodios vinculados al uso de aeronaves y cargas sospechosas. Además, aparecen señalamientos sobre Ramón Rodríguez Chacín y Héctor Guerrero Flores (“El Niño Guerrero”), entre otros.


Cazadores de Fake News investiga a detalle cada caso, mediante la búsqueda y el hallazgo de evidencias forenses digitales en fuentes abiertas. En algunos casos, se usan datos no disponibles en fuentes abiertas con el objetivo de reorientar las investigaciones o recolectar más evidencias.

Comparte y ayuda a combatir la desinformación