Red de Propaganda Venezolana en X se despide de funcionarios recién destituidos del Ministerio de Comunicación

Varias decenas de cuentas vinculadas a redes de amplificación de propaganda asociadas al Mippci publicaron mensajes de despedida dirigidos a Freddy Ñáñez tras su salida de ese despacho y a la directora general de Medios Digitales, refiriéndose a ambos como sus “jefes”

Un grupo de alrededor de 40 cuentas en X, vinculadas a la estructura de amplificación del Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información, publicó este viernes mensajes de despedida dirigidos a Freddy Ñáñez tras su salida de ese despacho y su posterior designación como ministro del Poder Popular para el Ecosocialismo.

Las publicaciones se concentraron en respuestas y citas a un tuit publicado por Freddy Ñáñez alrededor de las 8:00 p. m. (HLV). En esos mensajes, las cuentas se despidieron tanto de Ñáñez como de Dayra Rivas, directora general de Medios Digitales del Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información, agradeciéndoles su labor y refiriéndose a ambos como sus “jefes”.

Varias de las cuentas de la red, agradecen a los “jefes” por su labor. Incluso, la cuenta @LoQSeDic volvió a identificarse como una cuenta oficial de comunicaciones.

Esta red de cuentas forma parte de una estructura de amplificación de propaganda vinculada al Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información y no había sido identificada en investigaciones previas.

Varias investigaciones publicadas por Cazadores de Fake News durante la gestión de Freddy Ñáñez en el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información, documentaron prácticas que cumplen con las tres características típicas de operaciones de influencia maliciosas, según los criterios definidos por el Carnegie Endowment for International Peace. Durante dicho periodo de lograron documentar problemas de transparencia en el origen de los mensajes, amplificación de contenidos con problemas de calidad informativa, como la difusión de desinformación y spam, y llamados a la acción orientados a inducir conductas dañinas en redes sociales.

Estos patrones fueron observados de manera recurrente en distintas investigaciones, a partir del análisis de redes de cuentas, campañas digitales y sistemas de coordinación vinculados al ministerio.

Ocultar el origen oficial de los mensajes

Uno de los casos documentados fue el de la cuenta troll Unleash Dracarys, actualmente suspendida de X, que amplificaba de forma sistemática narrativas y campañas impulsadas desde el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información, operando de forma «no oficial», es decir, ocultando su vinculación vínculo con el aparato comunicacional del Estado.

La cuenta participó en la difusión de contenidos desinformativos, en la amplificación de etiquetas y en ataques dirigidos contra periodistas y actores políticos. La operación de la cuenta troll Unleash Dracarys fue atribuida a Dayra Rivas, quien se había desempeñado como directora general de Medios Digitales del ministerio durante la gestión de Freddy Ñáñez.

A este caso se sumó la actuación de LoQSeDice, una cuenta con más de 500.000 seguidores que amplificó de forma sistemática contenidos y campañas impulsadas por Unleash Dracarys.

La verificación de su Twitter ID permitió comprobar que se trataba de la misma cuenta utilizada previamente por el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información hasta agosto de 2024, cuando la plataforma X fue suspendida en Venezuela por orden de Nicolás Maduro. Tras el cambio de nombre y de presentación del perfil, la cuenta pasó a operar como un supuesto actor «no oficial», ocultando su origen institucional y vulnerando, al mismo tiempo, las normas de transparencia de la plataforma.

Además de estas dos cuentas, se identificó una red activa en X compuesta por más de 95 cuentas con comportamiento inauténtico que amplificaron contenidos vinculados a Unleash Dracarys y a otras operaciones de información asociadas al Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información.

Esta red replicaba, citaba y respondía de forma reiterada a publicaciones relacionadas con Dracarys, promovía de manera sistemática la etiqueta #UnleashDracarys y compartía videos y columnas de opinión atribuidos a perfiles presentados como “no oficiales”, contribuyendo a ocultar el origen estatal de los mensajes difundidos.

En conjunto, estos casos muestran un mismo patrón: el uso de cuentas encubiertas, perfiles inauténticos y cambios deliberados de identidad para ocultar el origen estatal de mensajes difundidos en redes sociales. De trata de una práctica que coincide con lo que el Carnegie Endowment for International Peace identifica como un rasgo central de las operaciones de influencia malignas: la falta de transparencia sobre quién produce y coordina la comunicación, con el objetivo de simular apoyo orgánico y diluir la responsabilidad institucional.

Spam y desinformación

Durante la gestión de Freddy Ñáñez, el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información también diseminó contenidos con problemas de calidad, atentado contra la integridad informacional, especialmente mediante el uso sistemático de spam y la difusión de desinformación en redes sociales. Estas prácticas se reflejaron en campañas orientadas a inflar la visibilidad de narrativas oficiales y a distorsionar la conversación pública mediante información falsa o descontextualizada.

En septiembre de 2020 se documentó el uso de spam en X para posicionar la etiqueta #MaduroVictoriosoEnLaONU durante la Asamblea General de Naciones Unidas. El análisis mostró una alta proporción de publicaciones repetidas, retuits sin interacción adicional y cuentas creadas en fechas cercanas, patrones asociados al uso de spam para aumentar la visibilidad de las narrativas oficialistas en la plataforma; el mismo esquema se repitió en 2022 con la etiqueta #MaduroEnLaONU, promovida pese a que Nicolás Maduro no asistió a la Asamblea General de ese año. 

El uso de desinformación no se limitó a campañas de etiquetas. En enero de 2024, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, presentó en rueda de prensa varios mensajes que llamaban a “quemar” o “atacar” a simpatizantes del oficialismo, atribuyéndolos a sectores opositores. La verificación posterior determinó que al menos cuatro de esos mensajes fueron publicados por cuentas falsas que forman parte de una red de más de 125 perfiles con características similares, creada desde abril de 2024, dedicada principalmente a amplificar contenidos de la cuenta del ministro de Comunicación e Información destituido, Freddy Ñáñez.

Más recientemente, la etiqueta #ElCartelDeLosSolesNoExiste fue impulsada en X tras la publicación de un artículo del The New York Times sobre la acusación por narcotráfico contra Nicolás Maduro, Cilia Flores y otros líderes oficialistas. Diversos actores del ecosistema de propaganda promovieron esta etiqueta descontextualizando partes del texto de la acusación y asegurando que el Departamento de Justicia había “negado” la existencia del Cartel de los Soles, pese a que ese planteamiento no figuraba en el expediente. La campaña fue difundida por cuentas de propagandistas, redes de creadores de contenido y medios tanto oficiales como presentados como “no oficiales”.

Estos casos muestran un patrón consistente de uso de spam y desinformación para inflar narrativas oficiales, difundir información falsa o descontextualizada y distorsionar la conversación pública. El Carnegie Endowment for International Peace señala este tipo de prácticas como problemas de contenido que hacen maliciosa a una operación de influencia, al tratarse de estrategias que priorizan la repetición y el volumen sobre la veracidad de la información y buscan inducir percepciones erróneas en la audiencia.

Inducir comportamientos dañinos en la audiencia

El Carnegie Endowment for International Peace define los problemas de llamado a la acción como aquellos en los que una operación de influencia no se limita a difundir mensajes, sino que induce comportamientos dañinos en la audiencia. Esto incluye instrucciones explícitas o implícitas para hostigar, señalar, intimidar, acosar o movilizarse contra personas o grupos, así como dinámicas que promueven la polarización y la persecución de adversarios reales o percibidos.

Durante la gestión de Freddy Ñáñez, este tipo de llamados a la acción se canalizó mediante el uso de Siscom, un sistema interno de mensajería empleado por el Mippci para distribuir instrucciones, líneas discursivas y contenidos prediseñados a redes de militantes, funcionarios y comunicadores afines. La documentación disponible muestra que Siscom no se utilizó únicamente para coordinar mensajes de propaganda gubernamental, sino también para orientar acciones concretas en redes sociales, incluyendo ataques digitales, campañas de señalamiento y difusión coordinada de contenidos ofensivos o desinformativos.

En una de las campañas canalizadas a través de Siscom, altos funcionarios del Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información instruyeron a cientos de grupos de militantes, comunicadores y propagandistas afines a difundir en redes sociales consignas y ataques contra figuras políticas opositoras nacionales e internacionales, entre ellas el presidente argentino Javier Milei. Desde el mismo sistema también se dirigieron campañas contra líderes como Donald Trump, Marco Rubio y Nayib Bukele, mediante el envío de listas de instrucciones con horarios para publicar imágenes, videos y textos, así como la promoción de etiquetas como #FueraNarcoRubioDeAmericaLatina. Además, se distribuyeron líneas discursivas destinadas a “repudiar a los sionistas” o a ridiculizar a dirigentes opositores venezolanos mediante memes y consignas de burla. 

Otro ejemplo de llamados a la acción tóxicos canalizados a través de Siscom fue la distribución del meme “El cartel de Sodoma y Gomorra: corrupción, pedofilia y narcotráfico”.

El contenido fue enviado a grupos del Siscom e incluía imágenes de Edmundo González Urrutia y de varios expresidentes latinoamericanos, a quienes se les atribuían delitos graves sin sustento. Posteriormente, Nicolás Maduro mostró ese mismo material en un acto público y reiteró las acusaciones, presentándolas como contenidos que supuestamente circulaban de forma espontánea en redes sociales.

La secuencia —distribución interna, indicaciones de réplica y posterior legitimación desde una vocería oficial— muestra el uso de Siscom para activar campañas de señalamiento y deslegitimación dirigidas contra personas específicas.

Esta nueva red se suma a una serie de patrones ya documentados durante la gestión de Freddy Ñáñez al frente del Ministerio de Comunicación; y estos coinciden con tres de los criterios definidos por el Carnegie Endowment for International Peace para identificar operaciones de influencia maliciosas: ocultamiento del origen oficial de los mensajes, problemas de contenido por uso de spam y desinformación, y llamados a la acción orientados a inducir comportamientos dañinos en la audiencia.


Cazadores de Fake News investiga a detalle cada caso, mediante la búsqueda y el hallazgo de evidencias forenses digitales en fuentes abiertas. En algunos casos, se usan datos no disponibles en fuentes abiertas con el objetivo de reorientar las investigaciones o recolectar más evidencias.

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